Las Mejores Playas de Galicia: A Lamiña, A Guarda

El verano está a la vuelta de la esquina, media España se está friendo de calor. En esta esquinita nuestra ha estado haciendo lo que para mí es buen tiempo últimamente, ni demasiado calor ni demasiado frío,  pero parece que nos vamos a freir también en los próximos días… así que empezamos con nuestro periplo playero.

El fin de semana pasado estuvimos en la playa de A Lamiña, en A Guarda, en la desembocadura del río Miño, pasamos un muy buen rato con los niños y unos amigos. Además está justo al lado del castro de Santa Trega, que es una visita muy interesante y desde donde hay unas vistas preciosas. A Redondo le gustó mucho ver las casas de la gente “prehistónica”, pero se decepcionó un poco porque no había dinosaurios, qué se le va a hacer, no era tan, tan “prehistónico” el sitio 😉

La playa de A Lamiña es una playa bastante grande, de poco menos de un kilómetro, y al encontrarse en la desembocadura del río es bastante resguardada. Sólo hemos ido esta vez, no sé si es así siempre pero era súper tranquila, no había absolutamente nada de oleaje… por la situación de la playa supongo que estará siempre así. Eso sí, el agua congelada, fría, fría, sólo apta para valientes. Yo me metí hasta la cintura y gracias, no quise más.

Cómo decía, al ser tan larga es perfecta para pasear. Redondo y yo nos fuimos a dar un paseíllo hasta casi el final de la playa y entre ir y volver caminamos casi dos kilómetros. Al lado de la playa mismo, todo a lo largo, hay un pinar por si queremos descansar un ratito a la sombra o incluso hacer un picnic.

Después de esa curva aún queda mucha playa al otro lado

En cuanto a los servicios de la playa, en uno de los extremos hay un aparcamiento bastante grande, cuando nosotros hemos ido estaba casi vacío, no sé cuánto se llenará en pleno verano, pero vamos, que ahí aún caben unos cuantos coches. También hay unas duchas, aunque no lavapiés y un chiringuito justo a pié de playa.

Tengo que decir que aunque la playa es muy larga también es estrecha, la franja de arena que queda al descubierto cuando sube la marea en algunas zonas es muy, muy estrecha, pero vamos es en zonas puntuales, no en toda la playa. La arena es finita y los niños se lo pasaron pipa jugando con ella.

Esta es una playa a la que no iremos muy a menudo, más que nada porque nos queda bastante lejos de casa, pero si estáis por la zona y buscáis una playa para ir con niños esta a mi me pareció ideal. Muy recomendable.

Si queréis leer más sobre otras playas de Galicia que me encantan lo podéis leer aquí:

Playa de Boca do Río, en Carnota

Praia Langosteira, en Fisterra

Playa de A Aguieira, en Porto do Son

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Las Mejores Playas de Galicia: A Aguieira, Porto do Son

Este año no se que ha pasado, se debe de estar acercando el apocalipsis o algo así porque ya no me acuerdo de cuando fue la última vez que llovió por estos lares. Y como el verano parece que se va alargando, pues nosotros seguimos con nuestro periplo playero. Hoy os voy a hablar de la playa de A Aguieira, en Porto do Son (A Coruña).

Esta es una playa que me ENCANTA, lo tiene todo: es preciosa, tranquila, grande, arena suave… Es una playa bastante grande, 1300 metros, es ideal para pasear. Está dentro de la ría de Muros y Noia, con lo cual es bastante resguardada y nada peligrosa. El único punto negativo, es que para lo larga que es la playa no tiene demasiadas plazas de aparcamiento… la gente se acaba buscando la vida colo puede para aparcar por la zona. 

En uno de sus extremos tiene un islote en el que cuando yo era pequeña había una antigua fábrica de sal y solo se podía acceder a él cuando estaba la marea baja y quedaba al descubierto una itsmo de arena y rocas. Ahora hay un chalet y el propietario ha construido un puente para unir el islote con la playa. 

Para acceder a la playa hay que atravesar unas pequeñas dunas, que además están genial para resguardarse de la arena los días que hace viento. 

Un detalle que a mí personalmente me encanta y que además es genial para los niños es que es una playa con muy poca pendiente; sobre todo cuando esta marea alta hay que andar bastante hacia adentro para que el agua llegue a cubrir, va ganando profundidad muy poco a poco. En cuanto al oleaje depende del viento que haga, pero nunca es fuerte, nunca hay olas grandes, otra razón por la que es ideal para ir con niños. 

Y por último, a modo de guinda del pastel, os contaré que por un tramo de la playa, por fuera de las dunas, discurre una pasarela de madera por la que se puede dar un paseo precioso. Además, la pasarela se cruza varias veces con dos rios que desembocan en esta playa, dejando alguna imagen preciosa. Nosotros incluso vamos muchas veces en invierno a dar un paseo, de verdad que vale la pena. 

esta foto la saqué desde e uno de los puentes que cruza el rio


Espero que os haya gustado esta playa, para mí es una de mis preferidas. ¿La conocíais? ¿Habéis ido alguna vez?