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Sentimientos encontrados

16 abril, 2014

El sábado pasado estrenamos nuestra casa nueva. Nos llevamos lo justo e imprescindible y nos largamos a dormir allí. Desde entonces, cada día vamos llevando algo nuevo y la mudanza gorda, la MUDANZA en mayúsculas la haremos ahora aprovechando los festivos de Semana Santa. 

En mi vida he pasado por varias mudanzas. La primera cuando me fui de casa a la universidad, luego me cambié de piso dos veces, y por último cuando nos mudamos de Santiago al pueblo donde estamos ahora. Todas fueron más o menos cansadas, pero las llevé bien. Sin embargo ahora no sé que decir…

El hecho de cambiar de casa, de poder irnos por fin a nuestra casa me alegra un montón, ya tenía muchas ganas. Sin embargo, por otro lado me da una pena inmensa. No es por la mudanza en sí, ni por que el piso en el que estábamos hasta ahora me encantara (que no era así), es por el hecho de todos los recuerdos que tenemos ahí metidos. Hace tres años que nos mudamos al piso y allí viví mi embarazo, fue el primer sitio en el que estuvo Redondo después de salir del hospital. Pasamos sus primeras semanas de vida (y que fueron unas de las mejores de mi vida) allí solitos, sin familia, sólo los tres. Nuestra familia recién creada. Y todo lo que vino después…

Cada vez que vamos al piso a buscar algo se me encoge el corazón, pero no por mi, sino por Redondo. Me acuerdo de él cuando llegamos a casa al anochecer y se lanzaba directo al sofá, o a jugar con su vaca o su caballo, o al armario de la cocina a buscar una galleta, o a coger el ratón para que le ponga Dibo…  y me entristece que ya no vaya a hacer eso nunca más. Sé que a partir de ahora lo hará en la casa nueva, pero no puedo evitar pensar en que para él nuestro piso siempre ha sido su hogar y ahora nos lo llevamos de allí… (es el puto gen madre y las dichosas hormonas que hacen que una se sienta culpable por todo).

El caso es que estoy viviendo una sensación rarísima, por un lado una felicidad tremenda por poder irnos a nuestra casa nueva y por otra una tristeza/melancolía por sacar a Redondo del que ha sido su hogar hasta ahora. Esto sí que no me lo esperaba yo. Creía que iba a ser genial mudarnos, y lo es, pero es que ahora soy una persona completamente distinta, todo lo que tiene que ver con Redondo me afecta un montón, y esto me está afectando.

Vamos a ver, me encanta estar en la casa nueva, a Redondo también le encanta, pasea por el pasillo, va a su habitación a ver las lámparas (que le encantan, fueron todo un acierto y por cuatro duros), abre y cierra su armario… pero aún así no puedo evitar esa melancolía, esa sensación de que lo estoy sacando se de su casa, aunque él parece no notarlo. 

¿A alguien le ha pasado lo mismo? ¿cómo vivir con esta montaña rusa emocional de alegría – tristeza – melancolía – otra vez alegría…?

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28 Comments

  • Reply Cristina Buggy Mama 16 abril, 2014 at 6:46

    Te entiendo bien.. Yo he pasado por varias mudanzas y he sentido algo parecido. Si ahora que el bichito está con nosotros cambiase de casa, creo que estaría igual que tu. En la casa que estamos ahora he vivido mi embarazo y los meses más importantes de mi vida con mi hija.

    Pero estoy segura de que es una melancolía transitoria, verás que en muy poquito creas nuevos recuerdos en la casa nueva (con Redondo va a ser muy fácil, porque con los niños todos los días ocurre algo importante) y estas encantada!

    Besos guapa!

  • Reply sonia bs 16 abril, 2014 at 6:52

    Uffff, no sabes cómo te entiendo. Yo, que tb he pasado por mudanzas, cuando pensaba que no iba a volver a estar alli…. Pues lloraba a moco tendido. Pero creo que debes. Centrarte mas en las cosas positivas dd la casa nueva.
    Un beso y mucho ànino

  • Reply Reloj de madre 16 abril, 2014 at 7:23

    Piensa que los niños viven estas cosas como una aventura. Redondo es muy pequeño pero entiende la ilusión que os hace a vosotros la casa nueva y por encima la casa nueva trae cosas mejores para él. No te preocupes, guarda los recuerdos del piso pero construye los nuevos.

    Un beso muy grande!

  • Reply Mo 16 abril, 2014 at 8:45

    Yo creo que siempre da penilla decir adiós a etapas de nuestra vida…Redondo seguro que lo está viviendo mejor que tú, porque para él lo importante es dónde están mami y papi, y vosotros estáis en la casa nueva, así que…¡a disfrutar!
    Un besote!

  • Reply yademasmama 16 abril, 2014 at 9:33

    ¡Qué me vas a contar, si soy la llorona mayor de reino! Yo estaría como tú, a lágrima viva con cada caja, jajja. Pero verás cómo en unos días te centras en hacer nuevos recuerdos en la casa. Redondo ya está en ello, es curioso ver cómo los niños hacen borrón y cuenta nueva y se adaptan más rápido que nosotros a los cambios. Como dice Mo, lo importante es donde estéis vosotros tres. ¡Disfrutad estos días y que la mudanza no sea una locura!

  • Reply diasde48horas 16 abril, 2014 at 10:18

    Ya sé que mal de muchos, consuelo de tontos, pero es que yo soy mu tonta y sí que me consuela que la gente me comprenda 🙂

    Esperemos que tengas razón y sea una melancolía transitoria… sobre todo porque Redondo parece no notarlo, es sólo cosa mía.

    Un beso guapa!

  • Reply diasde48horas 16 abril, 2014 at 10:20

    Eso hago, me centro en la casa nueva y mientras estamos alli estoy genial, el problema es cuando vamos al piso a buscar algo y me acuerdo de Redondo jugando por allí… tengo la cabeza algo tocada, lo sé 🙂

    Un beso y muchas gracias!

  • Reply diasde48horas 16 abril, 2014 at 10:21

    Sí, esos recuerdos los tengo bien atesorados… y ahora a crear más!

    Un beso!

  • Reply diasde48horas 16 abril, 2014 at 10:22

    Gracias guapa!! me has hecho darme cuenta de que a él le da igual donde estemos si estamos los tres juntos. De hecho yo creo que en unas semanas ya ni se acordará del piso 🙂
    Besos!

  • Reply diasde48horas 16 abril, 2014 at 10:25

    Es que yo antes no era así! Era la mujer de piedra, nunca lloraba, pero ahora es que es algo increíble, se me han abierto las compuertas y no hay manera de cerrarlas jejeje.
    Gracias por los ánimos guapa! Un beso!

  • Reply Rural Baby Project 16 abril, 2014 at 10:45

    Uy, yo estoy igual! He ido al piso la semana pasada para ponerlo en alquiler y me da una penita… está todo tan limpio, tan nuevo… y en la casa tan sucio, viejo y por arreglar! Que no la cambio por nada del mundo, pero el piso es muy chulo y me gustaba mucho, por eso lo compré! Y ahora pensar que ya no voy a volver, me cuesta. También por el tema recuerdos, etc. pero más por la sensación de vivir allí y disfrutar del espacio…
    En fin, supongo que se pasará con el tiempo, no? Jejeje
    Besos!

  • Reply ISA F.D 16 abril, 2014 at 11:32

    Pues cuando ya tengáis todo en vuestra casita no la cambiareis por nada del mundo, pero es verdad que en las sucesivas mudanzas, que yo también he tenido unas cuantas, vas dejando un cachito de tus recuerdos. Y más en vuestro caso que un embarazo y un bebé no son cualquier cosa. A mi me gusta pensar que siempre con el cambio la vida avanza y mejora.
    Un saludo!!

  • Reply Una mamá muy feliz 16 abril, 2014 at 14:36

    Te entiendo perfectamente. Hace unos años dejámos nuestra casa para ir a casa de mi madre mientras la arreglaban. Allí viví un embarazo, que aunque acabó mal, pues fue bonito y cuando tuve que venirme a casa de nuevo uyyyyyyy como lloraba…además en casa de mi madre miro el sofá con melancolía y recuerdo aquellos días de felicidad.

    Ahora con UBMF me pasa igual, me costó un montón cambiarle su habitación de juego…ayyyyyyy que tontas nos ponemos…

  • Reply Sonia Martin 16 abril, 2014 at 15:07

    Te entiendo perfectamente,yo soy la añoranza en persona,me pasaría lo mismo que a ti;me da pena tirar cosas que tengo guardadas y ya no valen para nada,así que con una mudanza…y con la maternidad esto se ha agudizado;pero bueno en cuanto te hagas ya no lo echaras tanto de menos,a disfrutar de esa casa que seguro es preciosa!
    Un beso

  • Reply Marmes 16 abril, 2014 at 17:32

    Yo también te entiendo perfectamente, es que no sólo se deja una casa, se dejan muchos recuerdos. Pero bueno los recuerdos van siempre contigo y a partir de ahora creareis muchos nuevos en vuestro casa.
    Y por Redondo no te preocupes, yo desde que era un bebé viví en muchas ciudades distintas por el trabajo de mi padre y no tengo ningún mal recuerdo de las mudanzas ni de los cambios, al contrario. Ellos se adaptan mucho más fácil que nosotros, verás.

    Un beso! Que os cunda!!

  • Reply Pru 17 abril, 2014 at 7:50

    Cómo te entiendo, a mí también me han tocado unas cuantas mudanzas, la última hace sólo un mes. Y aunque la Cachorrina todavía era muy pequeña para echar en falta su casa anterior (de hecho se adaptó en seguida a la nueva), sé que ésta tampoco es nuestra casa definitiva, así que en un par de ñao como mucho nos tocará mudarnos de nuevo y ahí sí que me dará penita que la Cachorrina no entienda ese cambio de escenario al que está acostumbrada!! Pero ya veréis que el cambio es a mejor y en dos días Redondo está encantado!! Al final lo que les importa y les hace sentir seguros en cualquier parte es que sus padres estén con ellos. 🙂 Ánimo con la mudanza!!! Un beso!!

  • Reply Virginia García 17 abril, 2014 at 10:03

    Vaya, yo me he mudado pocas veces…así que poco te puedo decir. Sí entiendo que ese lugar ha sido un nido de acontecimientos importantes y ya no lo vas a tener. Mucho ánimo…es probable que en un tiempo estés tan hecha a tu casa que no te acuerdes del lugar, sólo necesites fotos para revivir…
    un besazo

  • Reply Reloj de madre 17 abril, 2014 at 20:31

    Te he dejado un regalito en el mi blog jejejeje

    Espero que la mudanza vaya bien.

    Un beso!

  • Reply mamapuede.com 19 abril, 2014 at 14:03

    Entiendo lo que dices, nos hemos vuelto mas blandengues y todo nos afecta mucho más, pero no te preocupes, vas a ser muy feliz en TU CASA.

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:19

    Ya se que es una tontería, pero me anima cuando la gente me entiende 🙂
    Yo tampoco cambio mi casa por nada, pero me da pena dejar el piso, es el único hogar que ha conocido mi Redondo…
    Un beso guapa!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:20

    Sí, si no la cambio por nada mi casa, estamos encantados 🙂
    Del piso, ha sido una época preciosa de nuestras vidas y nos quedaremos con los buenos recuerdos.
    Un beso y gracias por comentar!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:23

    Siento mucho lo de aquel embarazo que acabó mal 🙁 Siempre nos quedarán los recuerdos ¿no?

    Si es que las hormonas nos transtornan… o a mí por lo menos 🙂

    Un beso!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:25

    Gracias guapa! ahora me quedan unas cuantas cajas por abrir que vete tu a saber qué contienen. Mi marido hace como tú, le cuesta mucho tirar las cosas, guarda hasta tickets de supermercado… creo que tiene algo de síndrome de Diógenes…
    Un beso!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:26

    Exactamente, no es la casa, son los recuerdos y las experiencias vividas en esa casa… y sobre todo que es la única casa que ha tenido Redondo.
    De todas formas, creo que él ya no se acuerda para nada de la otra, está super feliz en su casa nueva 🙂
    Un beso guapa!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:29

    Uf, sí, en tu caso a mí me pasaría lo mismo. Si se que dentro de dos años me tengo que mudar otra vez, me daría mucha pena por el niño. Porque ahora no se dan cuenta, pero con dos años más sí que se enteran. Pero como dices, lo más importante es estar los tres juntos 🙂
    Un beso!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:32

    Aunque me de pena irme, los recuerdos no me los quita nadie, y con eso me quedaré.

    Un beso guapa!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:32

    Qué ilusión!! ¿cómo no lo he visto? voy a cotillear a ver…
    Un beso!

  • Reply diasde48horas 22 abril, 2014 at 8:33

    Yo por lo menos sí, me he vuelto blandengue perdida… con lo que yo era.
    Ya soy muy feliz en mi casa, y eso que me acabo de mudar jejeje
    Un beso guapa!

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