Maternidad

Problemas con el inicio de la alimentación complementaria

3 marzo, 2016

Normalmente al llegar a los seis meses de vida, es cuando los pediatras aconsejan la introducción de la alimentación complementaria. Yo, como buena madre primeriza, me imaginaba este momento… bueno, digamos que lo tenía idealizado. En mi mente, ante la visión de la primera cucharada de fruta mi tierno retoño abriría perfectamente la boca para que yo introdujese la cuchara, esta saldría primorosamente limpia, mi bebé degustaría la fruta y al tragarla me regalaría una preciosa sonrisa enseñándome sus dientiños extasiado ante el sabor angelical de la fruta… todo muy pinterest. La realidad es bien distinta, realmente cuando llega este momento los bebés sólo saben mamar, no saben comer con la cuchara así que, al menos los míos, cuando consigues meterle la cuchara en la boca, lo que hacen es intentar mamar… con lo cual acabas de fruta hasta las orejas, tú y el niño, los dos. Lo que quiero decir, es que no todo es un camino de rosas y que pueden aparecer problemas con el inicio de la alimentación complementaria.

En mi caso, cuando empezamos con la fruta Redondo se adaptó bastante bien, no sabía comer con la cuchara, pero la fruta le gustó y ya el primer día se la comió toda. Sin embargo, cuando llegaron las verduras la cosa ya no le gustó tanto. Ahora con TRex ya nos hemos topado con el problema al principio, con la introducción de la fruta.

Como ya he dicho, el primer bache que se puede encontrar en el camino es la cuchara. El bebé hasta ahora sólo ha mamado de teta o el biberón, y la cuchara es un elemento extraño. Igual la empujan con la lengua al metérsela en la boca, o como hicieron mis niños, intentan mamar en vez de coger la comida de ella. Al cabo del tiempo se dan cuenta de que no hay que succionar ese aparato para que eche comida, basta con cerrar la boca y dejar que mamá saque la cuchara para que la comida se quede dentro, pero les lleva unos días aprenderlo y mientras tanto, pues tres cuartas partes del contenido de la cuchara acaba fuera de la boca, normalmente repartida entre el babero y el jersey de mamá.

Otra dificultad con la que nos podemos encontrar es que al bebé no le guste la textura de la fruta o el sabor. A ver, los pobres llevan seis meses tomando leche y les encanta, así que cuando probamos algo nuevo pueden reaccionar rechazándolo. En nuestro caso a Redondo le encantó, el primer día se acabó toda la papilla que le hice y más hubiera, pero TRex no, se tomó unas cuantas cucharadas (o lo que quedó de ellas) y luego me dijo que si quería me lo acabase yo. Estuvimos así más de una semana, hasta que se acostumbró al sabor y ahora la acepta bien. Esta vez yo lo tomé mucho mejor, porque ya tenía experiencia, a Redondo le pasó lo mismo con la verdura, que le costó mas de una semana acostumbrarse y por aquel entonces me agobié mucho con el tema. Estuve mucho más tranquila, sabía que estaba bien alimentado con la teta y que ya se acabaría acostumbrando a la fruta tarde o temprano.

Y finalmente, el último punto de conflicto que nos podemos encontrar es que el bebé no coma igual dependiendo de quien le de. Una vez más con Redondo no nos pasó esto, pero con TRex si. A ver, en teoría, cuando se introduce la alimentación complementaria se le debe dar al bebé su toma de teta (la verdad es que no sé si cuando toman fórmula el procedimiento es el mismo… ¿alguien sabe?) y luego, después de la toma, se le da la fruta o las verduras, lo que sea. La teoría es muy bonita, pero como España es la caña en cuanto a conciliación, la práctica para las mujeres trabajadoras no es así. En mi caso, por ejemplo, la fruta sustituye completamente la toma de leche, o como mucho le dejo un poco de leche que me saqué el día anterior para que se la den en biberón mientras yo no estoy y normalmente se lo dan por encima de la fruta. Bueno, el caso es que puede ser que si le da la fruta cualquier otra persona, el bebé coma de maravilla, pero si es la mamá el niño diga que nanai de la China. Y así estamos nosotros ahora. Los días de semana TRex se come la fruta todo contento, le encanta, y por encima se toma un biberón de leche que yo le dejo. Sin embargo los fines de semana, cuando estoy yo para darle la fruta me dice que no, se toma su tetita y luego unas cuantas cucharadas de fruta, pero al despiste, como quien dice, ni la mitad de la que le preparo. Eso sí, si se la doy entera le encanta y es un saco sin fondo, se come lo que le des… pero de eso hablaré otro día, de nuestro particular método BLW.

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18 Comments

  • Reply La maternidad de Krika en Suiza 3 marzo, 2016 at 7:05

    A mi me pasó lo mismo, con el mayor no tuve ningún problema y con el peque no sabía cómo darle de comer, son tan distintos!

  • Reply The Soft Cotton 3 marzo, 2016 at 9:05

    Por aquí una de artificial. Nos ha costado dos días que se tome toda la papilla. Los dos primeros no hacía no asco ni nada, y la cuchara la aceptó genial (yo creo que es porque la medicación desde bien pequeño se la he tenido que dar con cuchara), pero no se porqué al llegar a los 40 de papilla me cerraba la boca, y entonces le daba un bibe. Porque a nosotros nos han dicho que la fruta sustituye una toma, pero además yo le meto leche con la fruta, porque no puede tomar naranja hasta dentro de unos cuantos meses. De momento estoy contenta con el cuchareo, pero miedo me da la verdura…probé a darle una cucharada de puré de zanahoria y no le hizo nada de gracia…en unas semanas me pondré mas en enserio.

    • Reply diasde48horas 3 marzo, 2016 at 12:11

      A mi con redondo me pasó eso, que la fruta la acepto de maravilla pero luego la verdura le costó más… a ver qué tal os va a vosotros 😉

  • Reply Norgwinid 3 marzo, 2016 at 9:25

    Es normal que los niños tengan problemas para aceptar la cuchara (y hasta la tetina del biberón si sólo han tomado teta!!!), porque es un elemento extraño y que no saben manejar. Yo la verdad es que no he tenido problemas con ninguna de mis hijas al introducir la alimentación complementaria (lo del bibe, ha sido otro cantar. Estuve más de una semana ensayando con la Peque antes de incorporarme al trabajo hasta que aceptó tomarse mi leche en “aquello”). Quizá el no haber forzado la cosa contribuyó mucho en mi caso. Nunca empecé a darles la fruta o las galletas cuando me lo ordenó el pediatra, que a veces parece que si no le enchufas al niño un puré de manzana según sales de la revisión de los seis meses se te desintegra. Dejé que mis hijas mostrarán interés por la comida, se la dejé probar con las manos, metiendo un poco de en su boca con mi dedo, por ejemplo y cuando ya estaban entusiasmadas con la novedad pasamos a la cuchara, que aceptaron a la primera. En el caso de la Mayor esto fue a los cinco meses y medio (cualquiera esperaba 15 días a darle algo que llevaba una semana pidiendo con insistencia!) y con la Pequeña sobre los 7 meses, porque antes dijo que solo teta, gracias. Las dos han comido (y comen) fenomenal, de todo, en trozos y en puré, con ayuda y ellas solas. Creo que es importante no forzar a los niños en estos casos. Ellos siguen perfectamente alimentados con la leche y no pasa nada por adelantar un poco o retrasar otro poco la introducción de este o aquel alimento. Al final todos acaban sintiendo curiosidad por lo comen papá y mamá ¡y quieren probar!

    • Reply diasde48horas 3 marzo, 2016 at 15:23

      Pues yo al contrario que tú, la introducción del bibe bien (a TRex le costó un poco más, pero en cuanto dimos con la retina adecuada genial) pero con la cuchara peor… Cada niño es un mundo!

  • Reply Una mamá muy feliz 3 marzo, 2016 at 9:45

    Tu te imaginas lo que debe ser para ellos ese cambio tan radical!? es que es difícil y es lógico que cueste. En nuestro caso, a pesar de no haber catado nunca nada que no fuera teta, UNMF abrió la boca de lo lindo el primer día que le dí la fruta, oye que la cuchara salió limpísima, eso sí, solo le dí dos cucharadas por recomendación del pediatra, no sé si se hubiera comido más, pero fuimos asó progresivamente durante una semana.
    Lo de comer menos contigo, es que en ti ve su amada teta y es lo que quiere jajajajaj
    Ah y tengo entendido que la fórmula es exactamente igual que la teta en cuanto a la forma de proceder (incluso se debe de dar a demanda), la comida es AC a la leche que toma un bebé lactante, ya sea de pecho o de fórmula.

    • Reply diasde48horas 3 marzo, 2016 at 15:24

      Claro que si, eso digo yo, que con el cambio tremendo que es bastante bien que se adaptan ya. Y si, lo de no querer comer, o comer peor conmigo, es por eso, que él me ve y quiere su teta, no hay tiempo para pamplinadas jejejej

  • Reply La resaca del bebé 3 marzo, 2016 at 11:09

    A mi me esta dando miedito tener que empezar a darle con cuchara, pero despues de leerte ya voy concienciada!!!besos

    • Reply diasde48horas 3 marzo, 2016 at 15:26

      Oye, que igual te da la sorpresa y lo come de maravilla, eh? Cada niño es un mundo…

  • Reply No sin mis patucos 3 marzo, 2016 at 15:21

    Pues si es curioso que pensemos que van a saber comer de una cuchara. Yo tengo un video de Alejandra el primer día que la di fruta y de verdad es un auténtico espectaculo, a parte de la fruta esparcida por toda la cocina, las manos de la niña dentro del bol, ahora me hace gracia, jejejeje
    Diego sin embargo es que desde bien pequeño se come hasta las piedras, literal, que en el parque le he tenido que sacar mas de una de la boca.
    Un besote.

    • Reply diasde48horas 3 marzo, 2016 at 15:39

      Jajajaja, Diego debe ser alma gemela de redondo, que en su día también se comió una piedra, pero literal, masticándola y todo jejeje

  • Reply Mamadichosa 3 marzo, 2016 at 17:21

    A mi me queda aun para esto,pero ya me estoy informando, quiero estar preparada y no obsesionarme por tonterias… yo soy de las de leche artificial y no encuentro mucha información para dar alimentación complementaria siendo de bibe, asi que a ver como se me da. Saludos!

  • Reply nosoyunadramamama 3 marzo, 2016 at 22:39

    A mí el único que me puso problemas con el inicio de triturados fue el pequeñajo, los purés divinamente, como sus hermanos anteriormente, pero la papilla no le moló así que estuve unas semanas dándole trozos con la red antiahogo, para que fuera familiarizándose con el sabor..y un día, volví a probar a darle papilla y genial! Conste que como ha sido el más rápido con los dientes, antes de cumplir el año ya comía casi de todo, pero soy d elas que prefiere tirar de purés y papillas por aquello de darles más nutrientes…pero vamos, Gabriel con 14 meses ya ha comido hasta bocadillo, y todo sin el famoso BLW… que no tengo nada contra él pero que digo yo que cada bebé lleva su ritmo y tampoco podemos pretender que coman de todo y solos con 6-7 meses cuando no pueden hacer nada más por ellos mismos…

  • Reply mamajumboblog 11 marzo, 2016 at 13:10

    Buf, yo con G. ni te cuento lo que costaba, se la empecé a dar a los 6 meses justos, hay que ver lo que es ser primeriza, porque a la peque , como no quería no le dí hasta los 7 meses y medio, y directamente entero, nada de papillas y encantadísima de haberlo hecho así.

  • Reply 8 meses con TRex | días de 48 horas 28 marzo, 2016 at 5:24

    […] ternera y algunos cereales (arroz y trigo). Le costó bastante adaptarse, la verdad. Contaba en esta entrada que con la fruta ya había tardado unos días en comerla bien, pues ahora con la comida tardó más […]

  • Reply ¿Purés o BLW? | días de 48 horas 16 septiembre, 2016 at 5:20

    […] TRex cumplió seis meses empezamos con la alimentación complementaria. No fue un camino de rosas, le costó aceptar los purés, pero en unas semanas se adaptó y la cosa ya fue rodada, aunque parece que mi vástago le gusta […]

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