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Mi niño SÍ me come

7 febrero, 2014

Es bastante normal oír el típico “mi niño no me come” pero en nuestro caso es todo lo contrario. Mi niño sí me come, y come demasiado. Ya lo comenté de pasada en esta entrada pero la voracidad de Redondo se merece una entrada a parte. Yo tengo miedo de que un día se empache porque como vea comida por algún lado él quiere comer, aunque haya acabado de comer hace cinco minutos. No es igual que yo lo cuente aquí a verlo en directo, porque os juro que es algo increíble lo que come Redondo. Le tengo que esconder la comida porque sino él va enlazando una con otra, una con otra y se tira todo el día comiendo continuamente. 

Como vayamos a la nevera a algo, hay que tener mucho cuidado si anda el Redondo por los alrededores, hay que abrir la puerta lo menos posible y procurar que él no vea lo que hay dentro porque como vislumbre aunque sea sólo de pasada los yogures ya la tenemos. Empieza a gritar abuuu, abuuu, abuuu como un poseso y o le das el yougur o te tiras media hora intentando distraerlo con otro asunto mientras el niño te grita abuuuu en el oído. Como vea pan, más de lo mismo, con las galletas idem, patatas, cualquier fruta… en general para cualquier tipo de comida. 

Sin ir más lejos, el día que tuvo el accidente, cuando estábamos en el hospital aquello estaba lleno de enfermedades respiratorias y gastroenteritis y luego estaba el nuestro por suicida. El niño de la cama de al lado estaba con gastroenteritis y le trajeron un yogur para que empezara a comer algo después de toda la tarde con suero. El niño no quería el yogur ni para atrás, pero en cuanto el nuestro le puso los ojos encima empezó a gritar cual sirena ABUUU, ABUU, ABUU… y eso que el pobre estaba con dos escaleras marcadas en la frente y un ojo ya se le empezaba a hinchar y a no poder abrirlo. Pero nada, que Redondo vio el yogur del compañero y él no podía ser menos… y eso que acababa de merendar teta y unas galletas. Así que allá me fui muerta de vergüenza a junto una enfermera a ver si me podía dar un yogur mientras Hombre Tranquilo lo sujetaba para que no se tirara de la cama en su búsqueda desesperada del yogur del vecino. Toda una estampa, vamos.

La última consecuencia (muy positiva) de su voracidad es que él solito ha decidido que no quiere más purés. Siempre come a la mesa con nosotros y normalmente yo le daba su puré y luego comía yo mi comida. Al principio, cuando empezó con los purés, se lo comía y nuestra comida no le llamaba mucho la atención. Con el paso del tiempo, al acabarse el puré pedía comida de la que veía por la mesa; normalmente patatas (en cualquier variante, fritas, cocidas, asadas, como fuera) o pan. Últimamente comía su puré y luego cualquier cosa que viera por la mesa pero ahora ya ha pasado directamente a comer la misma comida que nosotros. Desde que ya tiene todos los dientes se apaña bastante bien masticando así que era una tontería seguir con los purés y ya que a el le gusta tanto comer pues aprovechamos. Las verduras y el pescado se los come del tamaño que sea pero la carne o el pollo se lo picamos en trocitos pequeños porque le cuesta más masticarlo aunque se apaña de maravilla. 

Así que puedo decir que, con 15 meses nuestro pequeño Redondo ha dado un paso más al frente y ha abandonado completamente las papillas y los purés. ¿Cuándo han dado vuestros niños este paso? ¿son tan voraces como el mío?

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5 Comments

  • Reply mamapuede 7 febrero, 2014 at 15:20

    La verdad es que es una gozada que coman tan bien.
    Mi peque, aunque no tanto como el tuyo, come bastante, y de todo. Yo creo que también a partir de los 15 meses dijo que ni un puré más. De hecho ahora no quiere ni un puré de verduras que no le vendría nada mal una vez a la semana…
    Come lo mismo que nosotros y a mi eso me parece genial, asique ¡que suerte tenemos!

  • Reply diasde48horas 7 febrero, 2014 at 17:27

    Pues si, yo estoy encantada de que coma tan, tan bien. Y de momento le encantan las verduras y las legumbres, eso sí, enteras. Esperemos que no cambie…

  • Reply Mo 10 febrero, 2014 at 18:25

    Yo no recuerdo cuando le dejé de hacer purés, pero con quince meses (cuando empezó en el cole) ya comía trocitos seguro, porque lo hablamos en la entrevista. Es un gustazo que coman bien!! (aunque Peque no come de todo, hay cosas que no le molan…y va a rachas, pero no me estresa).
    Muas!

  • Reply diasde48horas 10 febrero, 2014 at 23:28

    En nuestro caso, aunque Redondo muestra claras preferencias por según que alimentos, aún no hemos encontrado nada a lo que haga ascos. Le vale todo al tío jejeje
    Besos!

  • Reply Nuestro primer percance con la comida | días de 48 horas 8 mayo, 2014 at 8:05

    […] ayer, se me hinchaba el pecho hablando acerca de lo bien que comía el Redondo. Pero ya se ha encargado el destino de ponerme en mi lugar. Ya comenté anteriormente que desde […]

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