Uncategorized

Las suegras, esas grandes desconocidas: La suegra de Mamá en el siglo XXI

22 marzo, 2015

Hace unas semanas decidí poner mi blog a disposición de quien lo necesite para rajar de su suegra a gusto y desahogarse a base de bien. Bueno, si alguien quiere contarnos la buena suegra que tiene y darme envidia a mí, también puede ¿eh? que me consta que también hay suegras estupendas por el mundo. En este post lo explico todo más detalladamente.

Este domingo, le doy la bienvenida a este mi humilde blog a Mamá en el siglo XXI, que nos va a hablar de su suegra (y de su suegro también). Os dejo con ella, que todo cuanto yo diga sería quedarse cortos…:

No me cae bien mi suegra. Ya está. Ya lo he dicho. Y desde que nacieron mis hijas, me cae peor aún ¿Por qué? Las razones puestas en fila podrían ir de aquí a la luna y hacer el camino de vuelta, pero como una es comedida (a pesar de todo!!!) he decidido resumirlo en cuatro puntos básicos:
1) La sordera selectiva o “diloquequierasqueyaharéyoloquemedélagana”. Este problema lo tenía antes de convertirse en abuela, pero en los últimos tiempos se ha agravado hasta límites insospechados. Da igual que le diga las cosas con indirectas del tipo”Las niñas ya tienen un montón de cachibaches a ver si los Reyes no se pasan este año” o que se lo suelte a bocajarro “NO me compres más ropa, POR FAVOR, que tengo los armarios a reventar”. Me ignora. Le entra por un oído y le sale por el otro. Ejemplos de esto los tengo a miles (como, por desgracia, puede demostrar mi atestada vivienda), pero hay varios que han hecho época. Por ejemplo, mi Enana come de maravilla desde que probó su primer puré. Es más: le gusta socializar la comida como hacemos los adultos, o sea, sentarse a la mesa con nosotros, comer lo mismo que los demás, etc. No es algo que guardemos en secreto. Lo sabe toda la familia y hasta les hace gracia y todo. Pues bien, unas vacaciones mi suegra se empeñó en comprar para ella un solomillo bueníiiiisimo, el mejor del mundo mundial y probablemente el cacho de carne más caro que jamás se haya visto. Le dije que no hacía falta, que la Enana comía lo mismo que nosotros (ese día arroz con tomate y huevos fritos), que dejara el solomillo tranquilo ¿Me hizo caso? No. Compró la carne. Yo se la preparé a la criatura, qué remedio,  y a la hora de comer mi Enana vio los huevos fritos repartidos por doquier, bajó la vista a la rica carnecita de su plato y dijo que ella comía de lo mio y que la carne pa’otro, si eso ¿Quién acabó comiendo solomillo? Sí. Lo habéis acertado: la menda lerenda… y eso que yo hace años que no como carne. Otro caso apoteosico de sordera selectiva tuvo lugar durante el bautizo de la Enana. Su padre y yo queríamos hacer algo sencillo, una fiesta en el jardín con los padrinos, la familia y dos amigos (literales. Uno y dos), una ceremonia simple… Por su puesto, nadie iba a ir vestido de alto copete, con tacones y esas cosas, porque para estar tirados por la hierva no hacía falta y mucho menos a la protagonista, que tenía seis meses y le gustaba hozar en el suelo cual cochino jabalí. Mi idea era ponerle un bonito vestido blanco que nos habían regalado unos amigos cuando nació, de manga corta y sin más adornos que un lazo azul en la cintura. Mi suegra lo vio y me ofreció acto seguido el traje de cristianar de mi cuñada, según ella super sencillo, pero de metro y medio de largo y lleno de encajes, vainicas y cosas que ni siquiera sé cómo llaman. Le di las gracias y le dije que no, que de verdad, que no lo trajera porque no se lo iba a poner. Que iba a ir con su vestido blanco y punto. Como el que oye llover. El día del bautizo se presentó en casa con el dichoso traje envuelto en papel pinocho y me obligó a tener una discusión con mi costillo que se vio atrapado entre dos aguas. Al final ni pa ella ni pa mi. Mi vestido blanco que, al parecer, era demasiado simple y sencillo se quedó en el armario, igual que el de mi suegra y optamos por otro vestido más historiado que le había hecho su santa abuela hacía unos meses. Mierda pa’ella.
2) El “yo siempre te lo consulto todo” llevado al límite. Mi suegra se vanagloria de que siempre siempre pide mi opinión y permiso en lo que respecta a las niñas ¿Pueden comer de esto? ¿Pueden ver más dibujos?, etc. Sí. Vale. Pero una cosa es hacerlo por respetar las pautas que les imponemos y otra para dejar claro y cristalino que no te sales ni un milímetro del camino marcado, no sea que se me ocurra reprocharte algo. La primera vez que mi compañero de fatigas y yo salimos solos tras convertirnos en padres, la Mayor debía tener siete meses y nos dimos el lujo de ir al cine al ver una peli. Solo eso. Porque yo estaba tan ansiosa por la separación que cuando el padre de la criatura me dijo si quería ir después a comer algo o a dar un paseo, dije que no, que a casa. Pues bien, apagamos los móviles cuando entramos en el cine y al encenderlos al salir cada uno tenía cinco llamadas perdidas de mi suegra. La llamé rápidamente pensando que había pasado cualquier cosa, imaginándome lo peor de lo peor, que estaban en el hospital, que había sangre por las escaleras… Y cuando por fin me lo coge, me dice con sus cojonazos: “No, tranquila, es para preguntarte si la puedo bañar ya”. Coño. Pues sí. Cuando te de la gana, pero no me des esos sustos. Es por esta misma razón por la que, cada vez que se ha quedado a cargo de la niña (la pequeña aún no ha tenido ese “gusto”) a la vuelta he recibido un informe pormenorizado de todo lo que han hecho. Ni la CIA, el KGB y la Stassi juntas, oye: “Pues a las 9 desayunó un baso de leche, como hasta aquí de lleno, con dos cucharadas de cola-cao y una tostada con mantequilla. Luego hizo un pis y se limpió ella sola, nos peinamos y salimos a jugar al jardín. Primero con la pelota, luego hicimos carreras y por último al escondite. A las 11:00 dijo que tenía hambre así que le dimos el almuerzo que consistió en…”. Y así minuto a minuto desde que las dejé a solas. Santa paciencia…
3) El puñetero “y yo más”. Da igual lo que hayas hecho, ella ha hecho el doble. De lo que sea.  Si la pequeña no te ha dejado dormir una noche, ella estuvo siete en vela cuando su hija se puso mala y no durmió ni un minuto. NI UNO, eh? No vayas a pensar que en algún momento se echó una cabezada.  Si has ido al trabajo con algo de fiebre porque no te ha quedado más remedio, ella una vez estuvo una semana trabajando con un brazo roto y ni siquiera se quejó, por no molestar a los compañeros. Si el parto de tu hija, la Mayor, duró unas 30 horas ella tuvo una contracción continua que empezó a las 6 de la mañana de un lunes y terminó a las 4 de la tarde del jueves…. Estoy casi segura de que si le digo que el fin de semana me fui a escalar montañas, me cuenta que una vez ella subió al Everest… ¡Y a la pata coja! No dudo que sea la mujer más fuerte, más rápida y más resistente al dolor y a las plagas del Universo, pero a lo mejor, y sólo a lo mejor, es que la buena señora exagera un poquillo. Vamos, digo yo.
4) Y ya para terminar quería destacar el extraordinario caso de las chimeneas andantes (así, en plural, porque también va incluido mi suegro en el lote). Y es que, amigas, ambos fuman como chimeneas. A lo bestia. Casi encendiendo un cigarrillo con otro. Cuando vienen de visita los echo a fumar al jardín, me da igual el tiempo que haga, aunque estén cayendo chuzos de punta. Si quieren fumar, fuera, y no hay discusión. Sin embargo, cuando vamos a verles…. ay, guapa, es otro cantar. Sin mencionar el hecho de que a la vuelta toooooda la ropa huele a humo, incluyendo la que ni siquiera he llegado a sacar de la maleta, a menudo se olvidan de que hay niñas presentes y se dejan cigarrillos, mecheros y ceniceros apestosos a su alcance. Item más. Mi suegra, excepto despiste, se corta un poco y fuma en un cuarto distinto al que ocupan las criaturas en ese momento, pero mi suegro que no ve más allá de sus narices (en todos los sentidos de la expresión) llegó a echarle directamente a la cara el humo de un purito a mi bebé de tres meses y medio estas Navidades. Sin pestañear. Y lo peor es que cuando, sin decir nada por no liarla, me limité a levantarme de donde estaba sentada con la pequeña Tulga para alejarme de él, me soltó: “Pues yo siempre respiré humo cuando era pequeño y nunca me ha pasado nada. Eso son moderneces de ahora”. Amén.
Y esta, amigas, es mi suegra ¿Alguien la quiere?
¿Y tú, nos presentas a tu suegra? Si alguien me quiere enviar su historia lo puede hacer al correo diasde48horas@gmail.com

You Might Also Like

28 Comments

  • Reply marifififi 22 marzo, 2015 at 11:17

    Mira yo soy de las que tienen una suegra fantástica, doy gracias por que sea así todos los días porque me toca una de estas, y con la mala leche que gasto, no se qué pasaría… Lo del tabaco me ha parecido un horror, y eso que yo fumo. Joder, si hasta mi abuelo de 93 años dejaba de fumar cuando iba con minififi, que poco conocimiento! Besicos y feliz domingo!

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 11:47

      Sí, conocimiento el justo… Y eso que me he dejado mil millones de cosas en el tintero, porque lo fliparíais. Yo intento no montar pollos por cada pequeña (o gran) tontería que aguanto, pero hay veces en que se me acaba la paciencia y tengo que morderme la lengua para que la sangre no llegue al río. Ains, gracias por la comprensión y buen domingo!

    • Reply Aporelbebe 22 marzo, 2015 at 13:36

      ☺️ay! Como me gusta esta idea que has tenido¡ hoy vamos a comer con mis suegros 😁😁😁s, con su respectiva visita anterior a mi casa ( con detector de fallos suegril incluido). Estoy de un ilusionado!! (Lease con ironía). No te extrañe que esta noche tengas nuevo material para la sección, me consuela saber que cada momento que tenga que contar hasta 10 podré luego desahogarme por aqui

      • Reply norgwinid 23 marzo, 2015 at 21:32

        Aprovecha la invitación de diasde48horas, porque esto desahoga mollogón!

  • Reply lamamadealvaro 22 marzo, 2015 at 11:47

    Cada díae doy más cuenta que mi suegra es una santa. Madre mía, por dios, lo que hay repartido por el mundo.

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 12:24

      Lo que yo daría por una suegra normalita… Qué suerte la tuya!

  • Reply mamapuede 22 marzo, 2015 at 11:54

    Aquí cada uno se queja de una cosa 😂😂😂
    Me encanta esta sección!

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 12:24

      Jajaja. Si es que díasde48horas tuvo una idea estupenda!!!!!

  • Reply Mama Blogger 22 marzo, 2015 at 17:43

    Me gusta mucho esta sección de las suegras, jejejeje!!!

  • Reply judit 22 marzo, 2015 at 17:56

    Lo que me he reido! Y me doy cuenta de que la mia también hace muchas de esas cosas! ! Como lo de preguntarte lo todo !! Que va a ser que también lo hace para que no le eche broncas, pero es que a mi me da la sensación de que es TONTA. En fin, que se pueden juntar las 2 y se llevarían bien, o nos pondrían verde 😉 Pq yo estoy segura de que soy la nuera mas mala de la historia en su pueblo xD

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 21:59

      Jajajaja. Seguro que se llevarían estupendamente. A lo mejor hasta se ponen de acuerdo en las preguntas que tienen que hacernos antes de dejarles a los niños!

  • Reply Sonia Martin 22 marzo, 2015 at 18:01

    Madre ,mia!! lo de hacer lo que les da la gana debe ser un requisito de suegra -abuela! lo del tabaco me ha matado,vaya paciencia tienes!!
    Besos

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 22:00

      Paciencia la justa y últimamente menos aún… pero hay que hacer sacrificios por la armonía familiar, que en general las únicas veces que nos peleamos en casa es por culpa de las suegras (la mía y la suya!)

  • Reply Una mamá muy feliz 22 marzo, 2015 at 18:29

    Como siga leyendo esta sección acabaré beatificando a mi queridísima suegra argggggggggggg…Dios santo lo que hay por ahí suelto!!! Por cierto eso de hacerse la sueca debe ser algo intrinseco a las suegras no!!??

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 22:02

      jajaja. Lo de la dureza de oído debe venir con el carné de suegra!!! En serio que, sobre todo el caso de la ropa y los juguetes, ya paso de indirectas y le digo a bocajarro lo que pienso, pero ni con esas…

  • Reply anabelmoor 22 marzo, 2015 at 21:15

    Jaja! mi suegra también es una perita en dulce comparada con las vuestras! lo del tabaco pasa de castaño oscuro, yo le habría montado un pollo del 15! faltaría más!

    • Reply norgwinid 22 marzo, 2015 at 22:04

      Para que te hagas una idea: estando embarazada de la peque me llegaron a decir los dos, al alimón, que eso de que el tabaco era perjudicial era poco menos que un invento de los médicos para ganar dinero con la venta de parches de nicotina…. y eso lo dice mi suegra que ha sido enfermera toda su vida, hasta que se jubiló hace tres años!!!!!!

      • Reply anabelmoor 22 marzo, 2015 at 23:05

        Pues si no es perjudicial que se lo queden para ellos y no expongan a los peques que no tienen la culpa de su ignorancia. Hija que me hierve la sangre con estas cosas!

  • Reply Diario de una Mami 22 marzo, 2015 at 23:38

    Estoy ojiplática, creedme. ¡Aaaaggggg! Lo del tabaco me ha matado, ¡¡¡¡por favor!!!! ¿En qué cabeza cabe eso, echar el humo a un bebé de 3 meses? Creo que si me pasa a mí, me abalanzo cual tigre en celo…

    Me encanta cómo lo cuentas 🙂

    • Reply norgwinid 23 marzo, 2015 at 9:32

      Ains, si lo cuento con humor por no hacerme más mala sangre… que la cosa tiene bemoles!

  • Reply planeandoserpadres 23 marzo, 2015 at 9:37

    La batalla contra las compras inútiles también la tenemos perdida. Antes d parir yo no veía mal a esta mujer pero desde que ronda m bichilla por la casa se ha desquiciado.

  • Reply pequeboom 23 marzo, 2015 at 10:43

    Ufff yo no podría soportar lo del tabaco, ahora te digo una cosa, por lo menos juegan con las niñas!!!!!!!!

  • Reply norgwinid 23 marzo, 2015 at 11:13

    Sí, de eso no puedo quejarme. Mi suegra juega con la Mayor lo que no está escrito y por eso la niña la adora…

  • Reply Rural Baby Project 23 marzo, 2015 at 17:13

    Madre mía… los pelos como escarpias!

    • Reply norgwinid 23 marzo, 2015 at 21:31

      Jajaja. Sí, como en jalowín!

  • Reply Mamadichosa 16 diciembre, 2015 at 15:45

    No se si seguir leyendo mas historias de suegras 😢😢😢 me da miedito que la mia se vuelva maligna cuando nazca mi mochuela! 😯😨😰 lo que teneis que aguantar! Pufffff!

    • Reply diasde48horas 16 diciembre, 2015 at 16:47

      Si te sirve de consuelo, te diré que la mía ya era maligna antes de que naciera el nieto… Pero después se le acentuó jeje

    Leave a Reply