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La ciclogénesis explosiva y yo con estas pintas

6 febrero, 2014

Estoy hasta los mismísimos de las dichosas ciclogénesis explosivas, o los temporales de toda la vida, vamos. Es que este año ya no sé cuantos llevamos, ha sido un no parar desde que empezó el invierno (que eso aquí fue por septiembre – octubre). Viento y lluvia, viento y lluvia… tenemos tanta agua que ya casi me estoy planteando vender el coche y comprarme un yate; el martes publiqué en instagram una foto de la piscina que tenemos aquí en el trabajo por cortesía de la ciclogénesis y del ayuntamiento. Anteayer estábamos en alerta amarilla y hoy en alerta naranja y según los meteorólogos aún lo que nos queda. Me cago en Petra, Qumaira, Ruth y en la madre que las parió a todas hombre!!

Parece ser que desde el 12 de enero sólo hemos tenido tres días sin lluvia, yo doy fe. Y aquí en mi pueblo yo diría que incluso menos. Salimos cada dos por tres en el telediario por ser el sitio de España donde han caído más litros por metro cuadrado. Yo creo que tenemos una nube permanente encima nuestra, en invierno suelta agua y en verano cuando no suelta agua hace sombra. 

Ayer llevé a Redondo a la revisión de los 15 meses, que casi la hace con 16, pero bueno. Entre que la pediatra estuvo unos días de baja (y por los dichosos recortes nada de substituto) y que está saturadísima, parece que en vez de pedir vez para un control de edad pides para operarte los juanetes, que te ponen en lista de espera y te llaman a los tres meses. Pedí la cita hace un mes, con eso lo digo todo. Pero bueno, a lo que iba que me voy por los cerros de Úbeda. Resulta que llego al centro médico, aparco en el único sitio que quedaba, bastante lejos de la puerta, todo sea dicho. Saco al niño de su silla, cojo el bolso y me voy corriendo con todo a cuestas en medio de la lluvia y el viento. Llego a la sala de espera y mientras le estoy sacando la cazadora a Redondo ¿sabeis quien entra? Pues sí, la madre perfecta. Y se repite la misma escena de siempre. Yo con mis pelos todos revueltos por culpa de la ciclogénesis explosiva de los cojones, mis timberland no demasiado limpias (pero estupendas para los días de temporal) y mi jersey de lana para el frío. Ella súper arreglada, como siempre. Con tacones (¿quien se pone tacones en medio de un temporal como este????? ¡¡¡Que hay sitios donde el agua que corre por las aceras casi me llega a los tobillos!!!). Y con moño.

 

Alguien la tuvo que traer en coche y dejarla delante le la puerta mismo, porque si no es imposible que llegara con todos los pelos en su sitio aunque llevara tres kilos le laca. 
Yo creo que me espía y que justo el día que peor pinta tengo aparece ella maravillosa para encontrarse conmigo. Tiene que ser eso porque si no no le encuentro explicación. 

Nosotros teníamos cita para las 11. Hablando con ella me dice que también tienen cita para las 11, que raro. A las 11 y media nos llaman a nosotros y cuando salimos a las 12 menos diez la veo con su niña en brazos al fondo del pasillo. Se están yendo. Sé que no debo, pero una sonrisa se me instala en la cara. Se ha equivocado de día. 

Sé que soy mala, pero no puede evitar sentirme un poquito mejor por esto. Muajajajaja!!

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6 Comments

  • Reply Mo 6 febrero, 2014 at 10:10

    Qué malotaaaaaa! Jajajaja!
    La verdad es que doy gracias de vivir donde lo hago, me costaría soportar tanta lluvia día tras día…
    Muas!

  • Reply diasde48horas 6 febrero, 2014 at 15:08

    A mí me gusta el invierno, me gusta más que el verano, pero es que lo mucho también cansa…
    De todas formas a cada uno lo suyo, para mí el calor que hace en tu tierra en verano no se lo deseo ni a mi peor enemigo, me tocó sufrirlo un año y… una y no más Santo Tomás ;D
    Besos!

  • Reply 22 cosas que me gustan de ser bloguera | días de 48 horas 26 junio, 2014 at 8:12

    […] no eres la única que anda por ahí con unas ojeras que pareces un jugador de rugby sin careta, con pelos de loca en plena ciclogénesis, manchas de galleta en el jersey y huellas de deditos en las gafas porque duermes poco y no tienes […]

  • Reply El invierno gallego | días de 48 horas 3 octubre, 2014 at 8:22

    […] para inaugurar el ivierno oficialmente, van a volver las lluvias (que nunca se han ido), las ciclogénesis explosivas, la ropa de abrigo, las castañas asadas, el caldo (gallego) primero con sus navicitas y después […]

  • Reply Éramos pocos y parió la abuela | días de 48 horas 8 enero, 2015 at 23:36

    […] a las dichosas ciclogénesis se ha descubierto que dos ventanas meten agua y hay que cambiarlas, pero van a tardar dos semanas. […]

  • Reply ¿Tengo el síndrome del nido? | días de 48 horas 14 mayo, 2015 at 0:07

    […] repasar la ropa y comprar más cosas. Recordar que Redondo nació en octubre de un año con más ciclogénesis explosivas que pelos en la cabeza tiene una servidora, así que la mayor parte de la ropita de 0, 1 y tres […]

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