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El primer día de cole

30 septiembre, 2015

Si, ya sé que el primer día de cole fue hace semanas, pero he querido esperar a que finalizara el período de adaptación para poder hacer balance una vez que Redondo ya estuviese con el horario completo.

Hace unos meses escribí un post contando los consejos que nos habían dado en el colegio de Redondo para conseguir que el comienzo del cole fuese lo menos traumático posible para los niños, como conseguir que el período de adaptación fuese justamente eso, unos días en los que los niños consigan realmente adaptarse. Al final el período de adaptación no fue como esperábamos, pero para nosotros fue incluso mejor. En nuestro colegio, lo que hicieron fue que el primer día de clase empezaban sólo cuatro niños (entre los que Redondo tuvo la suerte de estar) y luego cada dos días se iban incorporando cuatro niños más, así hasta llegar a los 20 que hay en las clases de infantil. Durante este tiempo sólo tenían dos horas de clase al día, de 10 a 12. Decía que para nosotros fue genial el período de adaptación porque tuvimos la suerte de que a Redondo le tocó empezar el primer día y tuvo dos semanas completas de adaptación. A los niños que les tocó empezar el último día, sólo tuvieron un día para adaptarse (una jodienda, vamos, con todas las letras).

El primer día de clase nos levantamos con mucha emoción, Redondo al principio decía que no quería ir al cole pero fui desviando su atención hacia otras cosas y lo conseguí ir preparando. Desayunó, lo vestí y le preparé su mochila con la merienda para el recreo. Cuando por fin salimos de casa él me volvió a preguntar que a dónde íbamos y aquí parece que ya le cambió el chip, porque cuando le dije que al cole me dijo que vale y santas pascuas. Cuando llegamos, le sacamos la foto de rigor y luego nos fuimos directos a su clase, él iba todo contento y yo no cabía en mí de gozo. Su maestra ya estaba esperando en la puerta del aula para recibir a Redondo y sus tres compañeros. Ninguno de los cuatro lloró en ese momento, Redondo se quedó en brazos de la maestra y me echó una mirada medio rara cuando yo salía. Aunque en ese momento no lloró, yo hubiese jurado que sí lo oí mientras me iba, cuando iba andando por le pasillo. Con esa incertidumbre encima me pasé las siguientes dos horas, hasta que lo fui a recoger. Cuando se abrió la puerta de clase, allí estaba mi niño de primero de la fila, y me echó una sonrisa de oreja a oreja. Luego, hablando con la maestra me dijo que era un cielo de niño, que se había portado de maravilla y que no había llorado nada… y claro, ahora la de la sonrisa de oreja a oreja era yo, y encima también estaba hinchada como un pavo de orgullo jejeje.

Cuando le preguntaba a Redondo que qué había hecho en el cole me decía que comer y jugar con tractores (en ese orden, se ve que el niño tiene claras sus prioridades jeje). El segundo día le volvía preguntar lo mismo y me contestó que comer y jugar con los coches y el garage, el tercer día también comer y correr en el patio… y así todos los días. Tampoco es que se explaye mucho, pero bueno al menos me hacía una idea de qué tal se lo había pasado.

Al finalizar las dos semanas del período de adaptación Redondo ya estaba más que adaptado, incluso me decía que quería ir a ver a su maestra y quedarse un rato con ella. Pero ahora le tocaban más cambios, empezaba el horario completo y tenía que quedar a comer en el cole e ir y volver en el autobús. Pues nada, más de lo mismo, se adaptó de maravilla. El primer día que fue en autobús estaba el pobre a las 8 y media de la mañana fuera esperando con toda su ilusión pero resulta que el autobús pasó y no paró para cogerlo a él… el pobre se quedó todo chafado, no paraba de decirnos a su padre y a mi: el autobús no paró, el autobús no paró. No pasa nada, Redondo, te llevamos nosotros al cole. A la vuelta, sin embargo, 10 minutos antes de la hora ya estaba yo esperando fuera de casa para coger a mi Redondito, no vaya a ser que no parase el autobús y se me llevasen al niño a la cochinchina. En cuanto llegó el autobús, ya lo vi sentadito mirando por la ventana, estaba todo contento. Cuando él me vió a mi sonrió y me saludó con la mano. La cuidadora lo fue a buscar a su asiento, le ayudó a bajar por las escaleras y él se despidió contentísimo de ella… y yo respiré tranquila de alivio. Le había encantado.

Ahora, ya lleva 5 días con el horario completo y por las mañanas va con muchísima ilusión, en cuanto ve venir al autobús por la carretera se emociona todo y nos avisa (por si acaso nosotros no lo hemos visto jejeje) “¡¡ahí viene, ahí viene!!”. Por las tardes igual, llega contentísimo y muy cansado… pero el sinvergüenza no se quiere dormir la siesta!

En definitiva, que el comienzo del cole para Redondo ha sido perfecto, le encanta, adora a su maestra y aún encima, para más alegría suya, va y viene en autobús ¿qué más puede pedir? 😉

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14 Comments

  • Reply La maternidad de Krika en Suiza 30 septiembre, 2015 at 5:51

    Qué bien que lo haya llevado tan bien! Eso sí, el período de adaptación ese es un poco patata no? Como tú dices, redondo tuvo la suerte de que le tocó el primer día pero el que le toca el último que? Hecho con los pies en vez de con la cabeza me parece! Jajajaja 😘

  • Reply lamamadealvaro 30 septiembre, 2015 at 6:09

    No sabes cuánto me alegro de que todo haya ido tan bien. Y que haya tenido suerte de caer entre los primeros… Porque el resto de niños cada vez contaban con menos días, no?
    Tienes un campeón en toda regla, además que tiene muy claro lo que le gusta: comer y… Jajajajajaj
    Un besazo

  • Reply mamapuede 30 septiembre, 2015 at 6:30

    Qué alegría que lo haya llevado tan bien!
    Así da gusto.
    Y tu eres una cotilla que más quieres saber de lo que hacen en clase? Ya te dice que comer y jugar con tractores pues no necesitas saber nada más! Jaja Y te lo digo yo que peco de lo mismo, me paso el día preguntando lo que han hecho…

    Ahora lo de la adaptación… Muy bien para vosotros pero para los niños del último día tela, eso no seria hasta discriminatorio? La verdad que encontrar un cole que haga una adaptación en condiciones es complicado, la mayoría cojean por algún lado

  • Reply Una mamá muy feliz 30 septiembre, 2015 at 9:56

    Me alegro mucho de que todo vaya tan bien y Redondo esté feliz 😉

  • Reply sradiaz 30 septiembre, 2015 at 12:53

    ¡Genial!

  • Reply Mamá Pata 30 septiembre, 2015 at 15:27

    Que bien que lo haya llevado también, menudo campeón! Y que adaptación más rara no! No le veo mucho sentido a que dependiendo del turno que te toque tengas más o menos días para adaptarte. Aquí empiezan todos el mismo día pero por grupos pequeños en diferentes horarios!

  • Reply Mamá Jumbo 30 septiembre, 2015 at 16:23

    Que bien, que suerte que le tocó el primer día, porque los del último los pobres…

  • Reply Mi pequeño mundo gira 30 septiembre, 2015 at 17:34

    Como me alegro que se haya adaptado tan bien,te quitas buen peso de encima,lo que veo injusto es lo de los ultimos,que mal organizado no?
    La peque empezó fatal pero hoy ha salido y ha entrado sin llorar,lo cual me tranquiliza un poco,a ver estos días…ainss

  • Reply El día que llegaste 30 septiembre, 2015 at 18:55

    Ayyyys qué maravilla!!!! Cómo me alegro de que le haya ido tan bien! Este Redondo es muy aplicado, claro que sí!
    Lo de la adaptación del cole me parece un poco rara, al niño que le toque el último…ese se queda sin adaptación…pero bueno, suerte que tuvisteis!
    Un besito!

  • Reply Lai - Asi piensa mamá 30 septiembre, 2015 at 20:44

    qué suerte de adaptación! como tu dices, qué diferente debió ser el proceso para los que se adaptaban últimos! Aquí muchos colegios van la mitad de la clase un día, la otra mitad el otro, y ahí van todos.
    Qué siga todo el curso asi de contento! yo justo hoy hablaba de lo mismo…pero visto desde 6 meses después…que aquí estamos terminando el curso!

  • Reply nosoyunadramamama 30 septiembre, 2015 at 23:30

    qué bien que haya ido así!!! es mucho más llevadero!!! Rafa empezó bien el primer día pero al ver que solo está con Alfonso en los recreos, pues aquello le ha disgustado así que lo lleva regular… Y mañana empieza a quedarse a comer allí, a ver qué tal!

  • Reply Diana 1 octubre, 2015 at 7:27

    ¡Qué bien que vaya al cole con tanta emoción! Ese es un momento que me da auténtico terror… ¡Un besote!

  • Reply No sin mis patucos 1 octubre, 2015 at 15:19

    Cuanto me alegro por Redondo, y por vosotros claro, porque si ves que el niño no lo lleva bien se pasa fatal.
    Oye que sistema de adaptación tan malo. Pobrecitos los niños del último día, vamos que yo en ese caso habría reclamado fijo.
    Un besote.

  • Reply madremaya 2 octubre, 2015 at 0:03

    Que bueno que le haya ido todo genial! Bien por él! Eso si, lo de la adaptación un poco malo para los del final, pero seguro que se adaptan pronto.

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