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Dr. Zoidberg

19 diciembre, 2013

La semana pasada por fin el peque se soltó a andar el solito. Hacía ya casi dos meses que andaba distancias cortas, se movía entre mueble y mueble él sólo pero para los trayectos más grandes buscaba a alguien a quien darle la mano pero finalmente perdió el miedo y ahora se mueve él sólo. Ahora es un no parar, está continuamente paseando por casa del salón a la cocina, de ahí a la habitación, luego al salón otra vez… Está graciosísimo andando, va con las dos manos levantadas haciendo 5 lobitos; es para partirse, parece el Dr. Zoidberg.

El problema es que no nos dá tregua, no se para quieto ni un segundo y no se le puede sacar el ojo de encima, es medio suicida. Él va andando sin mirar por donde pisa y claro, tropieza muchísimo con sus juguetes, con nuestros pies o con cualquier cosa que se cruce en su camino. Ayer casi me sale patinando porque pisó encima de uno de sus coches de juguete, menos mal que lo pillamos al vuelo, si no el golpe iba a ser gordo. Vamos, que los de Arnidol nos van a hacer socios honorarios de la compañía.

 En cuanto te descuidas te aparece en la cocina intentando abrir el armario donde guardamos las galletas y diciendo “am, am” o metiendo las manos en el cubo de la basura, con el que por cierto tiene fijación, vete tu a saber por qué. 

En definitiva, que tenemos un pequeño Zoidberg comilón, guarrete y suicida. Lo tiene todo el tío. 

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1 Comment

  • Reply TRex, Levántate y Anda | días de 48 horas 16 diciembre, 2016 at 5:21

    […] la materia porque el tío va muy seguro, va rápido y hasta lleva cosas en las manos. Recuerdo que Redondo cuando empezó a andar parecía el Dr. Zoidberg, andaba con las manos levantadas siempre, como para guardar el equilibrio. Los dos meses más que […]

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