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Cómo sobrevivir a la familia despues de la maternidad

18 diciembre, 2013

Pues la verdad es que todavía no lo he averiguado. No tengo ni idea, señores. Catorce meses después del nacimiento de mi hijo me sigo preguntando cómo es posible que haya podido conservar la cordura. Con un trabajo a jornada completa y partida (esta puntualización es muy importante), una casa que mantener limpia y ordenada (ja ja ja, me parto) y sobre todo y por encima de todo unas abuelas primerizas que me traen por la calle de la amargura, es un auténtico milagro que no haya perdido la cabeza. No voy a mentir, entre la locura y yo hubo, y todavía hay, solamente una finísima línea divisoria. 
Pero empecemos por el principio. En el último trimestre del embarazo asistí a las clases de preparación al parto y en ese momento ya nos advirtió la matrona que daba la clase que lo peor de todo el proceso del embarazo/maternidad eran las abuelas (las del niño, se entiende, no las de la madre) “sobre todo si son primerizas” nos dijo. Yo, incauta de mi, a pesar de que ya empezaba a vislumbrar lo que se me venía encima creí que estaba exagerando. NI DE COÑA. De exagerar nada, más bien se quedaba corta la buena mujer. En los últimos 14 meses tanto mi madre como mi suegra han convertido mi vida en una pesadilla. Cuando se tiene un hijo parece que de repente todo el mundo que te rodea tiene un máster en bebés y se ven en la obligación de darte consejos aunque no los pidas, pero en el caso de las abuelas no, ellas no dan consejos, ellas dan órdenes (o por lo menos las que me han tocado a mi en suerte). Que si el niño tiene frío, ponle una chaqueta; que si el niño tiene calor, sácalo de la manta; que si el niño está incómodo, no le sacaste bien el aire; que si en esa teta ya no tienes leche ponlo en la otra… Pero señoras, si las dos criasteis a vuestros hijos con biberón ¿por qué os creéis con conocimientos suficientes de lactancia para venir a darme consejos?!!! 
Cada vez que veo Callejeros Viajeros o Españoles por el mundo la envidia me corroe y mucho. Pero no por que siempre son personas felices con vidas maravillosas, no, me corroe la envidia porque viven a miles de kilómetros de la familia. ¿Por qué no nos mudamos mi marido y yo cuando todavía estábamos a tiempo? Qué felices seríamos ahora los tres solitos perdidos por el mundo. 

En definitiva, que vivir tan cerca de la familia que los puedes ver a diario en mi caso es malo para la salud mental. 

Abuelas del mundo, por el bien de la salud mental de sus hijas y/o nueras, por favor, absténganse de dar consejos no solicitados. He dicho.

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6 Comments

  • Reply Rural Baby Project 18 febrero, 2014 at 17:53

    Ay madre… qué miedo me das! Yo ya estoy temiendo lo peor… las dos primerizas! Y están ya las dos en estado descontrolado total. Menos mal que a mi madre la tengo aislada en Coruña y ya le he puesto un plazo fijo de una semana como mucho para estar aquí después del parto… pero mi suegra este fin de semana ya me estaba “aconsejando” que de una semana nada, que mi madre se quedaría 15 días porque su madre estuvo 15 días con ella (y a mi qué???!!!!!!) Nada, creo que optaré por encerrarnos en casa, que ya tengo a J. muy avisado y no abrir la puerta… a abuelas.

  • Reply diasde48horas 19 febrero, 2014 at 9:06

    No sé las del resto, pero las mías son lo peor. A mi madre tengo confianza para decirle lo que sea que no se ofende, pero con mi suegra ya es otro cantar. Yo digo siempre que en mi caso, lo peor de la maternidad fueron las abuelas, pero con muchísima diferencia. Mira que hasta me llegué a plantear muy seriamente dejarlo todo y mudarnos aún teniendo la obra empezada…
    Ahora la cosa ha mejorado algo, bueno o eso o es que ya me he acostumbrado, no lo tengo claro 😉

  • Reply Las madres y el sentimiento de culpa | días de 48 horas 26 febrero, 2015 at 0:23

    […] consejos (o más bien órdenes) que no solicitas pero que todo el mundo en general, y en mi caso las abuelas en particular, se ven obligadas a darte. “Ponle una manta a este niño, que tiene […]

  • Reply lamamadealvaro 26 febrero, 2015 at 13:08

    Jajajajajaj, no había leído este post. Ojalá las abuelas del mundo te lean y te hagan caso 😉
    No es necesario que me contestes. Basta con un “me gusta”

    • Reply diasde48horas 26 febrero, 2015 at 13:16

      Le doy a me gusta y te contesto. Tu te lo mereces todo jajajaja 😉😉

  • Reply Miedos de cara a una segunda maternidad | días de 48 horas 10 junio, 2015 at 0:15

    […] abuelas me dan mucho miedo. Mucho, mucho. Cuando nació Redondo me llevaron al borde de la locura, y lo digo en serio, no es exageración. Durante 10 meses estuve realmente mal, pero mal, mal. […]

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