Olé, olé y olé la gente del sur

Y con gente del sur me refiero a todos los que estáis de la Cordillera Cantábrica para abajo. Olé vuestros huevos, vuestros ovarios y vuestro termostato interno. Estáis hechos de otra pasta, vuestro código genético es distinto del nuestro, estais programados para aguantar temperaturas con las que otros sudamos sólo de pensar en ellas.

Sí, el calor ha llegado a esta mi esquinita del mundo. Pero no un calor normal de 25 grados, que ya es calor para mí, no, calor infernal de treinta y muchos grados. Temperaturas antinaturales. Esta ola de calor me hace sentir que vivo en Mercurio, ahí pegada al sol cual percebe a su roca. Pero no, señoras y señores, vivo en Galicia, se supone que aquí hace frío, llueve y se está fresquito todo el año… que venga a decirme a mi ahora el primo de Rajoy que el cambio climático es una milonga, que venga, que venga.

Os juro que no sé cómo podéis vivir así tres o cuatro meses seguidos, yo llevo tres días y me quiero morir. Esto es un infierno. ¿Dónde está mi brisita del mar? ¿dónde están mis noches fresquitas? ¡¡¡hemos tenido que dormir destapados!!! ¿pero dónde se ha visto semejante cosa? ¡por aquí toda la vida de Dios hemos dormido con la colcha puesta todo el verano! Nos hemos comprado un ventilador para la oficina ¡un ventilador!

A Redondo le he ido a cortar bien el pelo, que el pobre se me deshidrataba por la cabeza, sudaba a chorro. Los dos andan en calzoncillos por casa ¿¿dónde se ha visto tal cosa?? y el pequeño, que es el que está más rollizo, me da penita porque sus carnes le dan calor.

Parecemos vampiros, todo el día con las ventanas, persianas y cortinas cerradas y de noche revivimos y abrimos todo de par en par. No me acuerdo de cuándo fue la última vez que llovió, esto no puede ser bueno para la salud. Creo que tengo alucinaciones y veo acercarse a los cuatro jinetes del apocalipsis.

La parte positiva es que tengo esperanzas de que esto sea algo transitorio y que en breve nos devuelvan nuestros 23 gradetes. La perspectiva de que esto pueda durar meses hace que me ponga blanca como la cera.

Lo dicho: olé, olé y olé a los del sur, os lo digo en serio.

Las Mejores Playas de Galicia: A Lamiña, A Guarda

El verano está a la vuelta de la esquina, media España se está friendo de calor. En esta esquinita nuestra ha estado haciendo lo que para mí es buen tiempo últimamente, ni demasiado calor ni demasiado frío,  pero parece que nos vamos a freir también en los próximos días… así que empezamos con nuestro periplo playero.

El fin de semana pasado estuvimos en la playa de A Lamiña, en A Guarda, en la desembocadura del río Miño, pasamos un muy buen rato con los niños y unos amigos. Además está justo al lado del castro de Santa Trega, que es una visita muy interesante y desde donde hay unas vistas preciosas. A Redondo le gustó mucho ver las casas de la gente “prehistónica”, pero se decepcionó un poco porque no había dinosaurios, qué se le va a hacer, no era tan, tan “prehistónico” el sitio 😉

La playa de A Lamiña es una playa bastante grande, de poco menos de un kilómetro, y al encontrarse en la desembocadura del río es bastante resguardada. Sólo hemos ido esta vez, no sé si es así siempre pero era súper tranquila, no había absolutamente nada de oleaje… por la situación de la playa supongo que estará siempre así. Eso sí, el agua congelada, fría, fría, sólo apta para valientes. Yo me metí hasta la cintura y gracias, no quise más.

Cómo decía, al ser tan larga es perfecta para pasear. Redondo y yo nos fuimos a dar un paseíllo hasta casi el final de la playa y entre ir y volver caminamos casi dos kilómetros. Al lado de la playa mismo, todo a lo largo, hay un pinar por si queremos descansar un ratito a la sombra o incluso hacer un picnic.

Después de esa curva aún queda mucha playa al otro lado

En cuanto a los servicios de la playa, en uno de los extremos hay un aparcamiento bastante grande, cuando nosotros hemos ido estaba casi vacío, no sé cuánto se llenará en pleno verano, pero vamos, que ahí aún caben unos cuantos coches. También hay unas duchas, aunque no lavapiés y un chiringuito justo a pié de playa.

Tengo que decir que aunque la playa es muy larga también es estrecha, la franja de arena que queda al descubierto cuando sube la marea en algunas zonas es muy, muy estrecha, pero vamos es en zonas puntuales, no en toda la playa. La arena es finita y los niños se lo pasaron pipa jugando con ella.

Esta es una playa a la que no iremos muy a menudo, más que nada porque nos queda bastante lejos de casa, pero si estáis por la zona y buscáis una playa para ir con niños esta a mi me pareció ideal. Muy recomendable.

Si queréis leer más sobre otras playas de Galicia que me encantan lo podéis leer aquí:

Playa de Boca do Río, en Carnota

Praia Langosteira, en Fisterra

Playa de A Aguieira, en Porto do Son

Compras Para el Verano: Protección Solar

Sigo escribiendo sobre las compras para el verano, empecé hablado de gafas de sol, seguí con el calzado y ahora pues le toca a la protección solar. En casa hace unos tres veranos que somos fieles a la marca ISDIN. Probamos varias marcas de protección solar con resultados más o menos satisfactorios, pero ninguna me acababa de convencer hasta que probamos esta marca.

Los dos primeros años compré dos botes: uno específico de protección solar para el rostro para mí y otro en spray para los niños. Este año he ido un paso más allá y he comprado tres modelos distintos. Os explico ahora qué es lo que más me gusta de cada uno de ellos y por qué soy fan incondicional.

  1. Para mi, para la cara y el cuello, me compré el Isdin Fusion Fluid. Aparte de que la protección sea alta, una de las cosas que más valoro a la hora de comprar crema solar es que sea fácil de extender y no sea pringosa. No hay nada que odie más que tener que estar media hora masajeando para que la piel absorba la crema… y aún así terminar pareciendo Braveheart. En ese sentido esta es una crema muy fluida que se extiende de maravilla, rápidamente y no deja sensación grasa. El año pasado me compré la Fusion Water, que en este sentido era aún mejor, se absorvía en cuestión de seguntos y no es que no dejase sensación grasa, es que daba la sensación de que no te habías echado crema. Era increíble. Este año iba a repetir, pero estaba agotada en mi farmacia así que me compre la Fusion Fluid, que está bien igualmente, pero bueno, mejor la otra.
  2. Para los niños, también para cara y cuello compré la misma pero en versión infantil, específica para niños, la Fusion Fluid Pediatrics. Al igual que con la mía estoy contentísima. Se extiende de maravilla y super rápido, lo cual es un tremendo punto a favor, porque yo no sé los vuestros, pero a mis hijos parece que en vez de echarles crema les eche extracto de chiles habaneros, porque echan unos gritos tremendos, se me retuercen… todo un show.
  3. Por último, para el cuerpo, compartimos todos la misma crema, he comprado la Transparent Spray Wet Skin, también de la gama Pediatrics. Esta sí que ha sido la compra del año para mí y con diferencia. Y es que en este caso es un spray que no hace falta extender, es transparente y sólo hay que rociarlo sobre el cuerpo, en unos segundos está seco y tira millas. Ahora ponerles la protección solar a mis hijos me lleva 10 segundos, tal cual. Teniendo en cuenta lo que he contado antes del extracto de chiles habaneros, esto ha sido una gran mejora para mi calidad de vida y mi salud mental en verano

Me gustaría aclarar que este no es un post patrocinado, os cuento mi experiencia y hablo sobre esta marca porque la verdad es que yo estoy muy satisfecha con ella, por eso sigo repitiendo año tras año. 

¿Qué marca usáis de protección solar? ¿Coincidís conmigo? Y lo más importante ¿soy la única pringada que no conocía el spray este transparente? 

37 cosas sobre TRex

Hace mil años escribía un post contando 50 cosas sobre mí, hace año y medio más o menos escribía un post contando 37 cosas sobre Redondo, y como no hay dos sin tres, os voy a contar otras 37 cosas sobre TRex.

  1. Su verdadero nombre también empieza por T
  2. El nombre que tiene aquí en el blog, TRex, viene porque cuando estaba embarazada Redondo decía que a su hermanito lo íbamos a llamar TRex
  3. Es un cabeza dura, yo creía que Redondo era terco, pero no es nada en comparación con TRex. Tiene la cabeza más dura que una roca, como se le meta algo entre ceja y ceja no hay manera de desmontarlo
  4. Le encanta la Patrulla Canina
  5. Creo que ha cogido los gustos de su hermano porque también le chiflan los dinosaurios, los tractores, camiones, Star Wars…
  6. Su pasatiempo preferido es subirse al altillo de casa y echarse unas carreras allí arriba. Al mínimo descuido lo oímos subiendo las escaleras, y yo me muero de preocupación claro… (recordad que estoy muy escaldada con el tema)
  7. Lo que más le gusta del mundo mundial es comer. Sin lugar a dudas. Da igual lo que esté haciendo, si le ofreces algo de comida deja lo que sea y se va más feliz que una perdiz contigo para que le des algo
  8. Su comida preferida son las patatas, los pimientos morrones, la pasta… pero bueno, a día de hoy seguimos sin encontrar algo que no le guste.
  9. Los pimientos de Padrón no se los sabe comer, los chupa pero no es capaz de morderlos y tragarlos. Y si se lo doy yo sin el rabo se atraganta con ellos y los echa fuera
  10. Le encanta jugar con Redondo, cualquier cosa que esté haciendo ya va él detrás
  11. Le encantan las alturas, a la mínima lo tenemos subido en una silla y de ahí a la mesa, al mesado de la cocina, escala por las estanterías de la despensa…
  12. Habla muchísimo, y no sólo palabras sueltas, ya hace frases.
  13. Últimamente parece el cantante de los Bee Gees, pega unos grititos que nos deja sordos. Eso sí, los grititos agudos son siempre de alegría
  14. Pero bueno, cuando está cabreado, mete unos berreos de no veas, levanta el tejado de casa con sus gritos
  15. Tuvo la varicela teniendo la primera dosis de la vacuna puesta. Eso sí, fue súper leve, cuatro granitos y ya.
  16. La gente dice que físicamente se parece mucho a mi, yo no sé, no soy buena sacando parecidos
  17. Tiene mucho carácter. Mucho, mucho.
  18. Odia cortarse las uñas, tenemos jaleo siempre que toca. He intentado cortárselas mientras duerme pero el jodío se despierta! debe tener un sensor especial anti-cortes de uñas
  19. Es muy tímido, le cuesta relacionarse con gente que no conoce, pero en cuanto se suelta y coge soltura es como si te conociera de toda la vida
  20. Con los hombres le cuesta más que con las mujeres, no sé por qué
  21. Le encanta estar al aire libre, rodar por la hierba, ir a tirar piedras al río… en cuanto venga algo más de calor le va a encantar ir a la playa
  22. Le gusta mucho que le leamos cuentos. El del pollo Pepe le encanta, pero incluso libros para niños más mayores, cuando le leemos a su hermano él también presta atención sin moverse, aunque no entienda nada
  23. Odia vestirse y desvestirse. Los cambios de ropa, vamos. Odia ponerse el pijama por las noches y vestirse por las mañanas y lucha con uñas y dientes para que lo dejemos tranquilo… es agotador
  24. Sabe contar hasta diez, aunque a veces se lía un poco en el siete jeje
  25. Todo es azul, si le preguntas de qué color es algo te va a responder que azul. Le dices que no es azul, que es amarillo, por ejemplo, y él repite, sí, amarillo. Pero acto seguido vuelves a preguntar y vuelve a decir que es azul.
  26. Tiene unos mofletes tan redondos que no sé como soy capaz de no estar todo el día dándole mordisquitos
  27. Tiene una manera de hablar muy cantarina. Haaaaaablaaa asíííííííííí, alargaaaaaaando muuuuucho las palaaaaaabraaaas
  28. Cuando algo le entusiasma empieza a mover los brazos como si fuesen las alas de un pájaro, de arriba a abajo, parece que va a levantar vuelo en cualquier momento
  29. Es bastante dormilón por las mañanas, al amanecer se agita algo, pero si estás con él puede dormir bastante. Si se queda sólo en cama sí se despierta enseguida
  30. Por las noches sin embargo es muy trasnochador, nunca quiere acostarse
  31. Duerme completamente destapado aunque haga un frío que pela. Y si lo tapo, se vuelve a destapar en menos de dos segundos
  32. Adora a su hermano, lo idolatra. Imita todo lo que él hace, lo sigue a todas partes… pero también le gusta chincharlo
  33. Es muy cariñoso conmigo… aunque a veces se pasa y me mete unos cabezazos de cuidado. Ya me ha dejado más de una herida de guerra: me hizo sangrar por la nariz, por el labio… es muy bruto
  34. A pesar de haber dejado la teta hará mes y medio más o menos, sigue teniendo una extraña obsesión con ella. Le gusta meter la mano por dentro de mi camiseta y dice: mía teta
  35. Si está descansado es un niño súper alegre, juguetón… pero como tenga sueño… uf, entonces se pone terrible
  36. Es tranquilo e inquieto al mismo tiempo. Siempre está haciendo algo, pero en plan relax, tranqui, no es puro nervio
  37. Le encanta estar descalzo. En casa no se pone zapatos ni de coña. Lo intentamos con zapatillas de dinosaurios, de excavadoras… nada, se los ponemos y a los dos segundos ya se los ha quitado y está descalzo

En resumen: es un niño feliz, risueño y a la vez terco y con carácter… pero todos lo adoramos 🙂

Compras Para el Verano: Calzado

Hace unos días os hablaba de las primeras compras de cara el verano, en aquella ocasión os hablaba sobre las gafas de sol para los niños. Hoy os voy a hablar sobre el calzado. Todos los años al llegar el verano les compro a los niños tres tipos diferentes de calzado:  unas chancletas para la playa, unas sandalias y unas zapatillas que ya son toda una tradición en nuestros veranos, las zapatillas de loneta.


Las chancletas, mientras son pequeñitos se las suelo comprar tipo escarpín, o cangrejera porque les son más cómodas, son más flexibles. El año pasado a Redondo ya le compré chancleta normal, tipo adulto, con la única diferencia de que las suyas traen una goma en el talón para que no se le caigan. Sin la goma, a veces va andando y se le queda la chancleta atrás al pobre jeje.

Las de TRex son de este tipo o incluso algo más frescas, con tela de rejilla

Las chancletas que le compro a Redondo son de este tipo

Las sandalias les suelo comprar unas en piel y que sujeten bien el pié en el tobillo. Normalmente las típicas que se cierran con dos tiras de velcro o de hebilla, una sobre los dedos y la otra en el tobillo.

Por último, compramos normalmente dos pares de zapatillas de loneta. Y sobre todo aquí en Galicia, que las usamos non-stop durante todo el verano, si no es durante el día es al anochecer cuando empieza a refrescar. A lo largo de los años hemos ido probando diferentes marcas, con distintos resultados, unas mejores y otras peores, pero ninguna me conveció lo suficiente como para repetir al año siguiente, así que cuando este año surgió la colaboración Pisamonas, decidimos probarlas encantados de la vida.

Los principales problemas que me he encontrado hasta ahora al comprar este tipo de zapatillas han sido dos: el precio y la calidad. Las que compraba baratitas nos salían malísimas y llegaban al final del verano que había que cogerlas con pinzas (si es que duraban el verano), y las que nos salían buenas eran bastante carillas. Creo que con estas hemos encontrado el equilibrio perfecto, de calidad se ven buenas (sólo las tenemos desde hace un par de semanas pero se ven buenas, consistentes, creo que llegaran bien al final del verano) y de precio están genial, diez euros menos de como compraba yo aquí otras del estilo.

Para Redondo y para mí, cogimos el modelo sin cordones, el que tiene un elástico en el empeine y para TRex, como tiene el pie super gordito y tenía miedo de no ser capaz de calzarle estas, le pedí unas que cierran con velcros. Tanto de unas como de otras tienen una cantidad de colores a elegir impresionanetes.

Además de estas zapatillas en su web podeis ver monisiteces tanto para los niños como para las mamás. Yo le tengo el ojo echado a estas alpargatas, me han encantado y están genial de precio. Para los niños me encantan las menorquinas, pero mis dos terremotos no quieren saber nada de este tipo de zapatos, es una lástima.

Estes zapatos son ideales para los eventos, nosotros este año tenemos dos bautizos, una comunión y un par de fiestas familiares.

¿Qué calzado le compráis a vuestros hijos para el verano, coincidimos? La semana que viene os hablaré de otra de las compras típicas que hacemos en esta época, la protección solar.

Varicela: Contagio, Síntomas y Cómo Aliviarlos

La varicela ha llegado a nuestra casa. Empezó el brote en nuestro pueblo justo antes de Semana Santa y aún sigue, va de niño en niño, y a estas alturas ya la han pasado casi todos los niños del colegio. Creí que Redondo se libraría de cogerla porque ya habían pasado dos meses desde el primer caso y en su clase ya la han ido teniendo casi todos sus compañeros, pero no cayó esa breva, la varicela llegó tarde a nuestra casa pero llegó hace ahora una semana. La verdad es que hemos tenido suerte porque Redondo la ha tenido muy suave y sin ningún tipo de complicación.

Antes de seguir, tengo que decir que este es un post informativo donde cuento nuestra experiencia personal con esta enfermedad y algunos datos de interés que he encontrado por la red (sobre todo en la página de la Asociación Española de Pediatría), pero ante el primer síntoma lo primero que se debe hacer es acudir al médico para que valore y nos recete lo que crea conveniente según el caso.

Qué es la varicela

A la izquierda foto de una vesícula con líquido y a la derecha ya formadas las costras

En la wikipedia hay toda la información que necesitéis y más todavía sobre esta enfermedad, así que para abreviar sólo diré que la varicela es una enfermedad infecciosa y típica de la infancia y se caracteriza por la aparición de unos granitos por el cuerpo que pasarán a ser vesículas con líquido dentro (tipo ampollas) y finalmente costras. Es los niños suele ser benigna aunque a veces puede cursar con bastantes complicaciones, sobre todo en adolescentes y adultos.

Cómo se contagia la varicela

La varicela es una enfermedad súper contagiosa, si la coge un miembro de la familia hay un 80 – 90% de probabilidades de que la cojan los demás habitantes de la casa que no la hayan pasado ya o que no estén vacunados. Se contagia principalmente por las gotitas de saliva que desprendemos al hablar, toser, estornudar… y también por le líquido de las vesículas, el período de contagio va desde dos o tres días antes de que aparezca el primer granito hasta que ya están todos completamente secos (con costra), más o menos una semana. Así es que una persona puede estar contagiando ya la enfermedad si saber aún que la tiene… En nuestro caso en los tres días anteriores a la aparición del primer granito, Redondo fue a la piscina, a clase de música, al parque… vamos, que pudo haber contagiado sin saberlo a cientos de niños.

Hay que tener especial cuidado con personas inmunodeprimidas  y con las embarazadas que no hayan pasado la enfermedad. En este último caso, si la embarazada sí ha pasado la varicela el feto estará protegido por sus anticuerpos, pero si no la ha pasado, la enfermedad además de ser peligrosa para ella lo es, y mucho, para el feto.

Síntomas de la varicela

Los síntomas típicos son la aparición de los granitos (vesículas – costras), que además pueden picar mucho. No suelen aparecer todos juntos, si no que van como escalonadamente. A Redondo los primeros le aparecieron en el tórax, sobre todo en la espalda, y en la cabeza también aunque con el pelo no se le veía bien. En los dos días siguientes le fueron saliendo también en la cara y en los brazos y por último aparecieron los de las piernas. Creo que es bastante común que aparezcan en los “pliegues”, a Redondo le salieron entre los dedos de los pies, en la ingle, entre los pliegues de las orejas… suele ser bastante común también que aparezcan en el ano y en las niñas en la vulva. También puede aparecer fiebre y dolor de cabeza o incluso vómitos aunque estos ya no son tan frecuentes.

Cómo aliviar los síntomas de la varicela

En nuestro caso el médico nos recetó un antihistamínico oral y un spray secante para lesiones de la piel. También es muy común la talquistina para esto, pero sobre ella no puedo hablar porque no la hemos probado.

En nuestro caso el antihistamínico nos lo recetaron pero con instrucciones de dárselo sólo en caso de que tuviera mucho picor. El primer día no se lo dimos y el pobre pasó una noche horrible, se despertó a las tres de la mañana con el picor y estuvo dos horas develado e incluso luego mientras dormía se rascaba inconscientemente. Así que al día siguiente sí se lo dimos y le fue genial. Sólo hizo falta darle dos dosis.

En cuanto al spray, la verdad es que es buenísimo. Se lo echaba en la piel y lo esparcía con la mano, como si fuese crema solar, y el resultado es increíble, enseguida se van secando los granos. Eso sí, deja la piel algo blanca, pero eso es un mal menor ¿no?

Por otra parte, me comentó otra mamá que el pediatra le había recetado atarax y talquistina, pero que ninguna de las dos cosas le alivió mucho a su niña. Que lo que le había ido bien para el picor había sido la manzanilla. Le lavaba los granitos con manzanilla y que le aliviaba muchísimo el picor. Lo pongo aquí por si a alguien le ayuda, yo no sé porque no lo llegué a probar.

Sólo me falta decir que la Asociación Española de Pediatría recomienda completamente la vacunación en todos los niños. Aquí en Galicia hace poco que se incluyó la vacuna en el calendario oficial y actualmente se están vacunando todos los niños a los 15 meses y a los tres años. Teniendo en cuenta que hace no tanto la venta de la vacuna de la varinela no estaba ni siquiera autorizada en farmacias es todo un logro.

Micromachismos cotidianos

No sé si yo estoy más susceptible con el tema o es que la cosa está yendo a peor, pero últimamente veo machismo por todos lados. Machismo a lo grade y micromachismos cotidianos, de todo y a todos los niveles.

Os voy a contar algo que presencié el otro día, a ver qué os parece. Os pongo en situación: edificio del ayuntamiento del pueblo, dos señores hablando en la puerta. Un señor ya mayor, de unos 70 años, y un hombre más joven, de unos 40 ó 45 años que era el que estaba bloqueando la puerta. Dobla la esquina otro hombre, este más joven, de unos 30 años que claramente se dirige al ayuntamiento. Los otros dos lo ven acercarse pero siguen hablando y no se apartan de la puerta así que el tercero va bajando el paso conforme se acerca, hasta el límite de tener casi que detenerse. Cuando llega a la puerta, el hombre de 40 años lo mira, le dedica una sonrisa y finalmente se aparta dejando la puerta de entrada libre a la vez que dice: vamos a dejar pasar a este chico tan guapo. Qué raro ¿verdad?, qué situación más incómoda…

¿Qué pasa si ahora os digo que no había un tercer hombre, que la que iba al ayuntamiento era yo? Veámoslo otra vez: Se acerca una mujer joven a la puerta donde hay dos hombres hablando y cuando ella llega la miran y le dicen mientras se apartan: vamos a dejar pasar a esta chica tan guapa. Pues hay gente que este caso sí lo ve normal, empezando por los dos señores protagonistas. Yo sin embargo no lo veo ni medio normal. Lo correcto sería haberse apartado antes de hubiese llegado yo y no decirme nada, o como mucho darme los buenos días. Pero no, me hacen detenerme a mi, y me dedica un “piropo”. Pues señores, su piropo no es bien recibido. Es más, su actitud y su piropo me han hecho sentir muy incómoda. ¿Qué necesidad había? ¿qué han ganado ustedes con eso? ¿esperaban que yo apreciase un gesto tan “caballeresco”, que me halagase que me llamasen guapa? Pues siento decir que no lo aprecié nada de nada, todo lo contrario.

Micromachismos de este tipo nos los encontramos a diario en todas partes, yo concretamente en el trabajo me encuentro micromachismos (y no tan micro) a diario. Me ha pasado mil veces de coger el teléfono en el trabajo y la otra persona al comprobar que estaba hablando con una mujer preguntarme si le podía pasar con “alguien que entienda” porque quería comentar una cuestión técnica. Es que las mujeres no podemos entender de cuestiones técnicas, y las que somos licenciadas en física menos todavía. Otra vez estaba yo tramitando un proyecto nuevo y tuve que pedir presupuesto a una empresa para que nos hiciesen un vídeo. Me mandaron el presupuesto y después me llamaron por teléfono para decirme que “si quería podían venir un día para verlo y comentarlo con mi jefe”, claaaaro, una mujer no puede estar a cargo de un proyecto ella solita, tiene que tener un jefe hombre. Cuando vamos a alguna feria en el stand solemos estar mi compañero y yo (que tenemos puestos de igual responsabilidad dentro de la empresa), pues como norma general la gente supone que mi compañero es el jefe y yo la secretaria. Cosas como estas no deberían pasar, pero pasan constantemente, a diario.

Yo intento inculcarles a mis hijos otros valores, intento que vean a hombres y mujeres como iguales completamente, en casa desde luego es eso lo que ven, pero fuera… fuera es harina de otro costal. Intentaré que mis hijos se comporten así en el futuro, que no den nada por hecho, no quiero que vean a una chica que no conocen de nada y se dediquen a decirle piropos con el propósito de avergonzarla y divertirse.

¿Habéis sufrido en carne propia algún tipo de machismo? Seguro que sí, desgraciadamente es imposible no sufrirlo. ¿Me contáis vuestras experiencias?

Probando productos: Siroko

Hace unas semanas, en cuanto empezaron a venir algunos días más soleados y calurosos por aquí arriba me puse en modo on con la bienvenida al verano: compré protección solar para este año y empecé a mirar gafas de sol para los niños. Redondo aún tiene las del año pasado pero necesitaba unas para TRex. El año pasado oí hablar por primera vez de la marca Siroko, no los conocía de antes y me gustaron sus productos, así que este año me acordé de ellos y entré a mirar en su web. No sólo tienen gafas de sol para niños, también las tienen para adultos y ahora también han lanzado una colección de ropa que es 😍😍😍.


En gafas de sol tienen una variedad de colores tremenda a cada cual más bonita, me costó un montón elegir las de TRex. Para mí elegí unas marrón chocolate de las que me enamoré completamente, para Redondo pedí una sudadera, que para el verano gallego nunca viene mal tener a mano una prenda de abrigo para cuando enfría por las noches (o por el día…). Ya recibí las gafas y la sudadera hace unas semanas, las hemos probado bien, la sudadera la he lavado ya un par de veces y ya estoy lista para contaros qué tal. El día que recibí el paquete, me gustó tanto el embalaje que incluso lo enseñé en el Stories de mi Instagram. De hecho, las cajas no las he tirado, las tengo allí guardadas en casa para buscarles algún uso alternativo.


La calidad de las gafas es buena, son muy ligeras, lo cual es un punto muy importante, sobre todo en las de los niños. Tanto las de TRex como las mías tienen un acabado mate y un tacto suave que a mi personalmente me encanta.  Un punto importantísimo para mí es que cumplan la normativa y sean completamente seguras para sus ojos, por ese motivo nunca les compro gafas en tiendas que no me dan seguridad y no me refiero sólo a los chinos y tiendas del estilo. Hasta ahora sólo les había comprado las gafas de sol en la óptica. Pero bueno, en ese sentido con estas de Siroko me quedo tranquila porque las lentes son polarizadas y ofrecen la máxima protección frente a las radiaciones UV400. Y además, son preciosas! jejeje


En cuanto a la sudadera, esta que pedí para Redondo fue amor a primera vista; es chulísima y es taaaan de mi estilo… el detalle de los puños, el bajo y la capucha a contraste me encantó. La tela es gordita, vale perfectamente para el invierno y para las noches frescas del verano gallego. La he lavado ya un par de veces y como nueva, no ha perdido color ni ha echado bolitas de momento. La talla que pedí es la 4-6 y en la manga le queda completa, pero en el cuerpo bien. Como no es un niño que engorde mucho, seguramente para el año que viene le siga sirviendo. Podéis ver toda la colección pinchando aquí, la verdad es que no tiene desperdicio; yo seguramente pida el otro modelo de sudadera para el curso que viene. Además, una cosa positiva y que tiene mucho peso para mí a la hora de comprar online es la facilidad en las devoluciones. En este caso dan 30 días para devolverla o cambiarla por otra talla.

En definitiva, mi impresión general ha sido muy buena. La calidad de los productos, la rapidez en el envío, la atención… todo. ¿Conocíais esta marca? ¿cuál es vuestra opinión?

6 claves para no perder la paciencia con mis hijos

Yo siempre he sido una persona muy tranquila y mi paciencia tenía límites insospechados, pero tengo que reconocer que últimamente la estaba perdiendo con mucha facilidad, se me acaba la paciencia. Tengo unos hijos adorables y los quiero a rabiar, pero a veces me llevan al límite, sobre todo Redondo. Me mata tener que repetir las cosas 20 veces para que las haga. O estarle diciendo que no haga tal cosa y se ponga a hacerla delante de mis narices como si yo no hubiese hablado. No sé si es una fase, si es que él intenta ver dónde están los límites, si nos quiere desafiar… no sé que es pero lo cierto es que últimamente yo pierdo la paciencia y eso no me gusta nada.

De todas formas, no hay mal que por bien no venga y gracias a este prueba-error continuo que es la maternidad he aprendido una serie de cosas que me vienen de maravilla para intentar no perder la paciencia.

6 claves para no perder la paciencia con mis hijos

  1. Levantarnos con tiempo. Una mañana cualquiera cuando nos preparamos para ir al cole. Tenemos un horario y hay que cumplirlo, eso es así queramos o no. El problema es que los niños no son conscientes de que son las 8:50 y que el autobús pasa a las 9:00, ellos quieren jugar, saltar en la cama y no se dan cuenta de que si hacemos eso no nos va a dar tiempo de estar listos a la hora… y cuando iba por la décima vez que le decía que se sacara el pijama y él se hacía el sordo, o cuando intentaba ayudarlo y se me hacía el muerto pues se me acababa la paciencia y acababa gritando. Pero observé que los días en que madrugábamos más la cosa iba mucho mejor. Al levantarnos antes nos da tiempo a todo: a prepararnos para el cole y a jugar un poco o saltar en la cama. ¿Lo habéis probado? Yo me di cuenta de que si le dejo tiempo para jugar un poco al acabar de desayunar, aunque sólo sean 5 ó 10 minutos, luego es mucho más fácil vestirlo y seguir con nuestra rutina. Las prisas no casan bien con los niños, mejor darles tiempo, aunque eso implique levantarnos 20 minutos antes.
  2. Prestarles atención. Mis hijos reclaman mi atención constantemente y sé que es difícil estar siempre pendiente de ellos. La pila de platos crece en el fregadero, la ropa se acumula esperando a que la encarte… y es difícil no desesperarse cuando tienes todo eso por hacer y tu hijo lleva diez minutos tirándote de la manga porque quiere enseñarte el trozo de pan con forma de dinosaurio que se va a comer. Peeero, es sorprendente el efecto que tenemos sobre ellos. Yo me he dado cuenta de que si le presto atención durante un ratito, sólo unos minutos, si le dejo que me enseñe el trozo de pan con forma de dinosaurio o si jugamos un ratito con la pista de coches, con los legos o con lo que sea, luego él se queda tranquilo y puedo dedicarle tiempo a la pila de platos. Igual tengo que hacer un par de pausas para mirar una galleta voladora o cómo ha lanzado el coche por la pista, pero voy haciendo el trabajo acumulado sin mayor percance.
  3. Ponerse en su lugar. Empatía. Un domingo en casa, después de una semana agotadora, lo único que nos apetece es descansar y cargar las pilas para la semana que entra. Pero veo a mis hijos, me pongo en su lugar y me doy cuenta de que los adultos necesitamos descansar, pero ellos necesitan quemar, desfogar, correr, saltar… gastar energía, en definitiva. Cansarse. Son niños y no puedo esperar que el plan de sofá y manta que tanto me apetece a mi le apetezca a ellos también. Ellos quieren jugar, divertirse… y hay que saber encontrar el equilibrio entre las dos cosas.
  4. No entrar al trapo en las peleas. Cuando Redondo está en fase de negación, es decir, cuando es no a todo, mala cara, ceño fruncido, mirada desafiante… lo mejor en nuestro caso es no entrar al trapo. Lo más fácil es dejarse llevar por la frustración e intentar imponernos a golpe de “porque lo digo yo” pero tengo comprobado que en nuestro caso no funciona. Si yo entro al trapo cuando Redondo está en ese plan, la cosa sólo va a ir a peor.
  5. Para, desconecta y respira. Cuando veo que la cosa está a punto de superarme intento callarme, desconectar un minuto y respirar. Intento aclararme las ideas, pensar que yo soy la adulta y ellos los niños y vuelvo al punto 3, me pongo en su lugar e intento comprender su punto de vista.
  6. Pedir perdón. Cuando todo lo demás falla y acabo dejándome llevar y recurriendo al grito, luego todos nos sentimos fatal. Para mí es importante pedir perdón cuando las aguas se calman. No he sabido predicar con el ejemplo y me he dejado llevar por la rabia o la frustración. Eso no es lo que les quiero enseñar a ellos, así que si eso pasa les pido perdón por gritarles… pero  siempre explicando el motivo. Le he gritado porque le he pedido 10 veces que se vistiera y no me hizo caso… o por el motivo que sea. Le pido perdón por hacerlo, pero también que él sepa en qué ha actuado mal. Y, es sorprendente, pero la mayoría de las veces él me pide también perdón a mi por su comportamiento.

Estos son mis trucos para no perder la paciencia con mis hijos, los pongo en práctica siempre que se da la ocasión, no siempre consigo permanecer tranquila pero lo intento. ¿Qué me decís de los vuestros? ¿tenéis algún truco para no perder la paciencia?

 

Cerrando Etapas

El tiempo pasa sin saber cómo ni cuando, pero es inevitable, pasa, y vamos cerrando etapas. Yo me quedo con una sensación agridulce porque me da mucha pena que mi bebé, que ya no es bebé, crezca a ojos vista, querría que el tiempo se parase y quedarnos así para siempre pero por otra parte me encanta verlos crecer y ver cómo van descubriendo el mundo por sí mismos.

Hace dos semanas contaba en instagram, en el stories, que TRex se había destetado. Lo ha hecho con casi 21 meses, un mes antes que su hermano que dejó el pecho con casi 22 meses. Y no voy a mentir, esta vez lo he llevado bastante peor que la anterior, me ha dado una pena infinita. Porque a pesar de que ha sido decisión suya, por motivos puramente egoístas yo hubiese querido seguir. Que conste que desde que lo hemos dejado hace dos semanas, en este tiempo se ha acordado un par de veces de la teta, y ha pedido, pero no ha pasado de ahí.

La lactancia ha sido la mejor experiencia de mi maternidad, las dos veces. Ha sido una experiencia maravillosa, a pesar de que la primera vez hubo varias crisis (hablé de ellas aquí y aquí), y que la segunda tuvo unos comienzos muy difíciles, pero me quedo con todos los buenos momentos que nos da dado… y me da muchísima lástima que quizás no lo vuelva a vivir.

Pero no va a ser todo negativo, me da mucha pena, pero no es algo malo: mi niño crece sano y feliz y eso es lo importante. Además reconozco que cuando tenga que viajar por el trabajo poder hacerlo sin el sacaleches, cuando llego al hotel a las mil y reventada poder acostarme sin andar con el coñazo de sacarme la leche, lavar todo… y sobre todo, no tener que levantarme media hora antes por las mañanas por el mismo motivo, eso sí va a ser una gozada.

Una etapa que se va y otra que empieza. Veremos qué nos depara el futuro…