Maternidad

6 claves para no perder la paciencia con mis hijos

2 mayo, 2017

Yo siempre he sido una persona muy tranquila y mi paciencia tenía límites insospechados, pero tengo que reconocer que últimamente la estaba perdiendo con mucha facilidad, se me acaba la paciencia. Tengo unos hijos adorables y los quiero a rabiar, pero a veces me llevan al límite, sobre todo Redondo. Me mata tener que repetir las cosas 20 veces para que las haga. O estarle diciendo que no haga tal cosa y se ponga a hacerla delante de mis narices como si yo no hubiese hablado. No sé si es una fase, si es que él intenta ver dónde están los límites, si nos quiere desafiar… no sé que es pero lo cierto es que últimamente yo pierdo la paciencia y eso no me gusta nada.

De todas formas, no hay mal que por bien no venga y gracias a este prueba-error continuo que es la maternidad he aprendido una serie de cosas que me vienen de maravilla para intentar no perder la paciencia.

6 claves para no perder la paciencia con mis hijos

  1. Levantarnos con tiempo. Una mañana cualquiera cuando nos preparamos para ir al cole. Tenemos un horario y hay que cumplirlo, eso es así queramos o no. El problema es que los niños no son conscientes de que son las 8:50 y que el autobús pasa a las 9:00, ellos quieren jugar, saltar en la cama y no se dan cuenta de que si hacemos eso no nos va a dar tiempo de estar listos a la hora… y cuando iba por la décima vez que le decía que se sacara el pijama y él se hacía el sordo, o cuando intentaba ayudarlo y se me hacía el muerto pues se me acababa la paciencia y acababa gritando. Pero observé que los días en que madrugábamos más la cosa iba mucho mejor. Al levantarnos antes nos da tiempo a todo: a prepararnos para el cole y a jugar un poco o saltar en la cama. ¿Lo habéis probado? Yo me di cuenta de que si le dejo tiempo para jugar un poco al acabar de desayunar, aunque sólo sean 5 ó 10 minutos, luego es mucho más fácil vestirlo y seguir con nuestra rutina. Las prisas no casan bien con los niños, mejor darles tiempo, aunque eso implique levantarnos 20 minutos antes.
  2. Prestarles atención. Mis hijos reclaman mi atención constantemente y sé que es difícil estar siempre pendiente de ellos. La pila de platos crece en el fregadero, la ropa se acumula esperando a que la encarte… y es difícil no desesperarse cuando tienes todo eso por hacer y tu hijo lleva diez minutos tirándote de la manga porque quiere enseñarte el trozo de pan con forma de dinosaurio que se va a comer. Peeero, es sorprendente el efecto que tenemos sobre ellos. Yo me he dado cuenta de que si le presto atención durante un ratito, sólo unos minutos, si le dejo que me enseñe el trozo de pan con forma de dinosaurio o si jugamos un ratito con la pista de coches, con los legos o con lo que sea, luego él se queda tranquilo y puedo dedicarle tiempo a la pila de platos. Igual tengo que hacer un par de pausas para mirar una galleta voladora o cómo ha lanzado el coche por la pista, pero voy haciendo el trabajo acumulado sin mayor percance.
  3. Ponerse en su lugar. Empatía. Un domingo en casa, después de una semana agotadora, lo único que nos apetece es descansar y cargar las pilas para la semana que entra. Pero veo a mis hijos, me pongo en su lugar y me doy cuenta de que los adultos necesitamos descansar, pero ellos necesitan quemar, desfogar, correr, saltar… gastar energía, en definitiva. Cansarse. Son niños y no puedo esperar que el plan de sofá y manta que tanto me apetece a mi le apetezca a ellos también. Ellos quieren jugar, divertirse… y hay que saber encontrar el equilibrio entre las dos cosas.
  4. No entrar al trapo en las peleas. Cuando Redondo está en fase de negación, es decir, cuando es no a todo, mala cara, ceño fruncido, mirada desafiante… lo mejor en nuestro caso es no entrar al trapo. Lo más fácil es dejarse llevar por la frustración e intentar imponernos a golpe de “porque lo digo yo” pero tengo comprobado que en nuestro caso no funciona. Si yo entro al trapo cuando Redondo está en ese plan, la cosa sólo va a ir a peor.
  5. Para, desconecta y respira. Cuando veo que la cosa está a punto de superarme intento callarme, desconectar un minuto y respirar. Intento aclararme las ideas, pensar que yo soy la adulta y ellos los niños y vuelvo al punto 3, me pongo en su lugar e intento comprender su punto de vista.
  6. Pedir perdón. Cuando todo lo demás falla y acabo dejándome llevar y recurriendo al grito, luego todos nos sentimos fatal. Para mí es importante pedir perdón cuando las aguas se calman. No he sabido predicar con el ejemplo y me he dejado llevar por la rabia o la frustración. Eso no es lo que les quiero enseñar a ellos, así que si eso pasa les pido perdón por gritarles… pero  siempre explicando el motivo. Le he gritado porque le he pedido 10 veces que se vistiera y no me hizo caso… o por el motivo que sea. Le pido perdón por hacerlo, pero también que él sepa en qué ha actuado mal. Y, es sorprendente, pero la mayoría de las veces él me pide también perdón a mi por su comportamiento.

Estos son mis trucos para no perder la paciencia con mis hijos, los pongo en práctica siempre que se da la ocasión, no siempre consigo permanecer tranquila pero lo intento. ¿Qué me decís de los vuestros? ¿tenéis algún truco para no perder la paciencia?

 

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13 Comments

  • Reply mamapuede 2 mayo, 2017 at 7:16

    Creo que actuamos igual, me toca respirar muchas veces, si estallo pido perdón, muchísima empatía y la pila de platos como tú dices muchas veces tiene que esperar más de lo debido…
    Es lo que hay.
    Sobre la hora del cole yo también les doy margen para que jueguen unos minutos antes de ir, hay veces que se hacen los remolones y no les da tiempo pero ya se lo aviso, si no desayunáis pronto luego no os dará tiempo a jugar y normalmente me preguntan ¿hoy tenemos tiempo de jugar un ratito?
    Paciencia!!

    • Reply diasde48horas 2 mayo, 2017 at 10:47

      Nos estamos pareciendo mucho tu y yo últimamente… 🤔🤔
      Ahora en serio, en nuestra casa lo de levantarse con tiempo es primordial, ese ratito para jugar antes de ir al cole se nota muchisimo en su humor y en su actitud

  • Reply malemaniablog 2 mayo, 2017 at 8:32

    Desde luego me guardaré estas claves para mi futuro como madre. Las veo muy útiles e incluso empleables con mis sobrinos algunas de ellas.

    • Reply diasde48horas 2 mayo, 2017 at 10:48

      Si, seguramente! Al final viene siendo casi cuestion de sentido comun y ponernos en su lugar…
      Me alegra que te hayan gustado 😊

  • Reply La resaca del bebé 2 mayo, 2017 at 22:03

    Todas son buenas, ahora tengo que intentar aplicarlas, aunque a veces es un poco imposible!!!

    • Reply diasde48horas 2 mayo, 2017 at 23:07

      Si, es difícil aplicarlas siempre pero yo lo intento… aunque tengo que reconocer que no siempre lo consigo 😰

  • Reply No sin mis patucos 3 mayo, 2017 at 12:53

    Bendita paciencia. Yo cada día trabajo en ello.
    La cuestión es que tengo claro que los niños son niños y que van a su ritmo, que es mucho más lento que el nuestro. Pero por las mañanas, sobre todo cuando les digo, chicos no llegamos al cole, y paso después de 10 minutos por la puerta de su habitación otra vez y siguen igual, entro en cólera. Ya te digo que estoy trabajando en ello porque hay veces que parezco una loca. Últimamente sólo digo, que cuando yo este lista me voy y alli les dejo como estén, y bueno a veces funciona y a veces no, jejeje
    Lo de levantarnos antes lo he intentado, pero no se si os he contado que mis hijos duermen como troncos y nos cuesta más de 15 minutos que se muevan de la cama, hay días que no pueden ni desayunar del sueño que tienen.
    Lo de pedir perdón me parece muy importante. Son niños, pero merecen nuestro respeto y tienen que entender los motivos, pero también tienen que entender que no está bien que les gritemos.

    • Reply lilmgc 5 mayo, 2017 at 21:04

      Yo era muy dormilona también, recuerdo desayunar medio a oscuras sentada en el borde de la cama con los ojos cerrados y uno de mis padres dándome las cucharadas. Alucino con lo de querer jugar, yo no tenía cuerpo para nada, ni para jugar! Pero hay niños y niños está claro Con el tiempo he ido viendo que yo era un caso extremo de “sueñitis “😃

    • Reply diasde48horas 14 junio, 2017 at 19:09

      Esa es la clave, su ritmo es más lento que el nuestro, entonces yo intento darles un margen de tiempo.
      Madre mía, qué sueño tienen tus hijos, no?

  • Reply Mo 3 mayo, 2017 at 13:11

    Totalmente de acuerdo!! Yo también tiro mucho últimamente de sentido del humor. A veces una carcajada ayuda a cambiar los ánimos de forma espectacular. 😉
    Muas!

    • Reply diasde48horas 14 junio, 2017 at 19:08

      Cierto, cierto. Hay que intentar mantener la sonrisa 🙂

  • Reply Mamifutura 6 mayo, 2017 at 16:24

    El mío está claramente en la prueba de límites. Por lo demás, lo llevo bien (de momento), ya recurriré a este post en el futuro…

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