Cuando aparecen las rabietas

Redondo ha llegado a un punto en el que empieza a mostrar su carácter. Él tiene sus ideas, y tiene claro qué quiere y qué no quiere hacer en cada momento… y nos pone a prueba. Nos va tanteando a ver hasta dónde puede llegar. Normalmente nos entendemos bastante bien y solemos llegar a acuerdos, pero otras veces si vemos que lo que solicita es peligroso o que se pasa de la raya nos negamos y no cedemos ni un pelo… y ahí es cuando aparecen las rabietas. Pero las rabietas de Redondo no llegan de repente, no, él tiene sus fases: primero llega el cabreo acompañado de la fase de negación y luego la fase destructiva.

  • La fase de negación. Redondo quiere hacer o está haciendo algo que no debe, nuestra reacción es decirle que no puede hacer eso ahora e intentar desviar su atención hacia otra cosa. A veces cuela y se entretiene de cualquier otra manera, pero otras veces no cuela y empieza su retahíla de noes. “Venga Redondo, vamos a hacer esto” “No, no, no, no….” todo noes altos y enérgicos para dejar bien claro cuál es su opinión. Da igual si le dices que vamos a ver el dinotren, a pintar o a andar en bici un rato, todo es no. Y no sólo eso, si no que muchas veces no nos deja ni hablar para explicarle, nos corta con su retahíla de noes y es imposible decirle nada, en cuanto empezamos a hablar nos suelta un no bien alto y claro.
  • La fase destructiva. A veces, si hay suerte, conseguimos frenar el cabreo en la fase de negación, pero otras es imposible y entramos en la fase destructiva. Esta es la peor. Los noes empiezan a venir acompañados de lágrimas, gritos, pataleos… y alguna vez incluso golpes. Una vez dentro de la fase destructiva es difícil salir de ella, sólo el tiempo, la suerte… y, tengo que reconocerlo, a veces un buen cabreo mío o de su padre consiguen hacerle salir de ahí. Decir que tanto la fase de negación como la destructiva son mucho peores si el niño en cuestión tiene sueño y está pasado de rosca.

Veámoslo con un ejemplo. Redondo es un guarrete, no le gusta nada bañarse… ni sonarse los mocos. Por él estaría un mes entero sin meterse en la bañera, pero claro, eso es innegociable y nos ponemos firmes, este sería el típico caso en que no cedemos aunque se ve que la rabieta se avecina. Unos días hay suerte y lo convencemos con juguetes, con las pinturas de la bañera… pero otros días está pasado de rosca y se pasa todo el baño a lágrima viva, diciendo que no, intentando escaparse…

Un ejemplo de la situación contraria, en la que cedemos, se dio el otro día. Redondo se despertó por la mañana como siempre pero se emperró en que no quería ir al váter, que él quería hacer pis en la hierba. Al principio yo le decía que hacía mucho frío, que no podíamos ir a hacer pis a fuera, que mejor íbamos al váter pero no había manera de convencerlo y acabó entrando en la fase de negación. La cosa parecía que estaba yendo a más y cuando empezaron a caer los primeros lagrimones me paré a pensar y me dije ¿realmente vale la pena hacerle pasar el disgusto y el mal rato por no dejarle ir a hacer pis fuera? ¿qué tiene de malo que el niño quiera mear de campo? Pues nada, no tiene nada de malo. Así que le abrimos la puerta del porche de atrás (que tampoco era plan mear a vista de todos los vecinos) y allá que se va con Hombre Tranquilo a mear en la hierba. Y volvió el niño con una sonrisa de oreja a oreja, más contento que unas pascuas y todo orgulloso de haber regado las plantas.

Con todo esto quiero decir que sí, que hay ocasiones y situaciones que son innegociables y en las que hay que ponerse firme pero otras veces no pasa nada porque seamos los padres los que cedemos, creo yo, sobre todo si se trata de una cuestión de mear en la hierba. Si viviésemos en un piso y hubiese que ponerlo a mear en una maceta aún bueno, pero en nuestro caso, será por campo para mear… el que quiera y más.

¿Cómo lleváis esto de las rabietas? ¿soleis ceder o en cambio os mantenéis firmes?

Anuncios

41 comentarios en “Cuando aparecen las rabietas

    • Es que este niño me ha salido rural, rural… él es de campo hasta para mear jejejejej.
      Las rabietas son difíciles, pero tenemos la suerte de que no le dan demasiado a menudo, menos mal 😃
      Bicos!!

  1. El mio la verdad es que no es de rabietas a pesar de tener ya casi tres años. Es de fácil convencer, cuando se emperra en algo le distraemos con otra cosa y se olvida. Suele ser fácil evitar las rabietas. Pero bueno, alguna hemos tenido aunque duren poco, y lo que hago es no gritar ni reñir pero tampoco prestar demasiada atención. Le miro para que vea que no le ignoro, pero no cedo ni le abrazo para que no piense que le doy la razón. Le hablo, intento calmarlo, le pregunto que le pasa, y la verdad es que enseguida se le pasa y me dice: ya no lloro más, voy a ser bueno. Pobrecin..me dan ganas de comermelo a besos en esos momentos pero procuro no hacerlo para que no se tome todo a guasa jeje.

    • Nosotros también tenemos suerte con eso, que no tiene demasiadas. Y cuando las tiene, en las ocasiones en las que no conseguimos evitarlas pues actuamos como tu, le hablamos, intentamos calmarlo… pero de todas formas una vez que empieza se calma cuando a él le parece, da igual lo que le digamos jejeje

  2. Leo no ha sido niño de tener rabietas, y ahora esta en una fase de ponernos mas a prueba pero tampoco lo considero rabieta porque él no pierde el control en ningún momento.
    Ayer por ejemplo se negaba a hacer pis después de merendar porque quería ver los dibujos en el móvil, casi nunca los ve a esas horas pero bueno, le dio por ahí, le dije que vale pero que primero pis, pues entró en bucle, llorar con lagrimones y todo, al final lo único que le calmo fue que le di un abrazo fuerte y le pregunté ¿qué dibujos quieres ver después de hacer pis? Y mágicamente se termino. Me contestó que Sam el bombero, hizo pis y se fue a jugar a otra cosa, el móvil ni lo miró.

    Solo necesitaba un abrazo…

  3. Que gracioso meando fuera jaja.

    Nosotros a veces cedemos y otras no. Si es algo peligroso nos ponemos firmes, pero yo peco más de ceder. El otro día pillo una rabieta por querer comerse unas natillas de chocolate a las 8 antes de la cena y le explicábamos que no, que primero la salchicha y luego las natillas…y ella llorando conmigo en brazos pero seguía insistiendo. Total que nos fuimos a sacar al perro y ella iba en la silleta con cara de mosqueada como asimilando lo que había pasado y al subir a casa se fue directa a comer la salchicha y cuando la término me pidió las natillas! Ya te puedes imaginar que contentos nos quedamos! Es la primera rabieta que tiene … A ver que tal van las siguientes…

    Un beso y ánimo con el embarazo!!!ya te queda poquito😘

  4. Ufff, el tema rabietas da para mucho!!! A veces hay días que parece que no hago otra cosa que negociar con la Mayor. No suele montar grandes pollos, ella es más de insistir hasta el infinito y más allá. Por ejemplo, acaba de merendar y quiere comerse un bollo de chocolate y yo le digo que no, que ya es suficiente y que hay que esperar a la cena. Pues es capaz de estar pidiendo el bollo tres horas (sin exagerar) hasta que a) se distrae con otra cosa más interesante o b) pierdo la paciencia y la regaño o amenazo con dejarla sin dibujos (tendría que que añadir también c) al final cedo y le doy el jodío bollo). En fin, que es un equilibrio difícil de mantener y como dices hay que valorar hasta qué punto tenemos que mantenernos firmes en nuestra postura que no es lo mismo que la criatura no quiera cortarse las uñas el resto de su vida que quiera ver un capítulo más de Peppa Pig antes de ir a la cama…

  5. Uffff Justo ayer pasé yo una tarde que no veas…con la espalda destrozada terminé porque no había forma de moverla del suelo… eso sí, luego me pidió ir a la piscina de bolas y cuando le dije que no porque no me había obedecido no veas como lloraba, si es que entenderme me entiende pero a veces pasa de mí!!!!

  6. Mi bichilla creo que no tiene rabietas, es pequeña, pero sí mucha mala leche reconcentrada, y una impaciencia que como no se haga lo que ella quiere al instante, es capaz de implosionar. Ahora, nuestra lucha diaria es con el balcón, al que quiere salir en cuanto ve una rendija abierta y no la dejamos porque no se conforma con quedarse ahí quietecita, sino que quiere trepar haciendo intentos de suicidio. Pues cuando la recogemos para meterla dentro de casa ¡se pone hecha una fiera! Pero incontrolable, que ni negociación, ni teta ni conectarle Pocoyó en la tele vamos.

    • Ay, ese genio! Si es que cuando no quieren no quieren. Yo alguna vez he tenido que pedir ayuda para moverlo, como él no quiera se pone tieso o se deja caer y no hay quien lo coja o lo levante!!

  7. Que descojono con Redondo queriendo mear en la hierba! Y con la patita en cambio no hay forma de que me en otro sitio que no sea el wc! jajaja!

    Estoy contigo, con las tonterias es mejor no pelear, hay que guardar fuerzas para las batallas importantes 😉

    • Ay, pues eso de que no quiera hacerlo de campo también es un fastidio si te coge fuera. En fin, cada uno con su cruz jejeje
      Bien resumido, hay que guardar fuerzas para las batallas importantes jejeje

  8. Eso es porque es un niño! Yo recuerdo que odiaba (y odio!) tener que hacer pis de campo jaja cuando era pequeña e íbamos por ahí mi madre se desesperaba, porque era capaz de aguantar el día entero sin hacer pis total de no tener que hacerlo en cualquier sitio que no fuera un wc! Pero claro, los niños lo tienen más sencillo y por lo que parece a Redondo le parece un planazo 😉
    Ánimo con las rabietas, seguro que las gestionais genial y poco a poco desaparecen!

    un besito!

    • A redondo le encanta!! Con decirte que tuvo una época en la que al salir de la guarde teníamos que parar el coche todos los días para que el señorito regara las plantas… Y eso que son 5 minutos de trayecto!!
      Besos!

  9. Qué etapa más complicada, ya hace mucho que la pasé con el mayor (era agotador, por cierto), luego vendrá el peque. Si la rabieta iba a ser peor que llevarse el “pequeño gusto” que quisiera, cedía, pero como bien dices, hay cosas que son No y No, me da igual que llores y patalees (aunque todos lo pasamos mal, ellos y nosotros).
    Odiaba la Fase Destructiva! simplemente intentaba relajarle y que no se hiciera daño, sobre todo. Tardaba en pasarse, y hay que armarse de paciencia, pero si quieres luchar, es mucho peor.
    Una etapa difícil que hay que superar, pero todo pasa. Suerte!

  10. El mio tiene 2 años y por ahora no ha hecho rabietas, pero supongo que ya vendrán. Si ha tenido una etapa de pegar, que se le fue muy rapido por suerte.
    Estoy de acuerdo que a veces las cosas que el niño quiere no son tan raras ni hacen ningun mal, solo que no es lo que nosotros queremos y termina siendo una lucha de poder, cuando en realidad se podría haber arreglado mas facilmente como hiciste tu, meando fuera

  11. jajaja que bueno lo de mear en la hierba! yo pienso que es tal como lo cuentas hay cosas por las que no merece la pena pelear; la peque tiene rabietas cuando ha estado molesta con las muelas o esta muy cansada,así que ahí tenemos paciencia y si son cosas sin importancia cedemos,sino intentamos negociar,lo peor es cuando ya entra en bucle,ahí solo toca esperar que deje de llorar estando a su lado siempre;de todas formas tampoco coge muchas rabietas pero si nos pone a prueba como Redondo,que listos son jeje
    Besos

    • Pues entonces estamos en la misma situación. Si redondo esta muy cansado es más fácil que se ponga caprichosito, pero como dices intentamos tener paciencia. Por lo que estoy viendo en los comentarios, la mayoría actuamos de manera parecida ante estas situaciones.
      Besos!!

  12. La mía no era muy de rabietas pero vamos en aumento. Se acercan los peligrosos 3 años, como dice su seño, jajaja. Que dios nos pille confesados! En cuanto a ceder, unas veces cedemos y otras no, depende de lo que sea. Como para todo, sentido común. eso sí, no cedo hasta que no se le ha pasado, eso lo seguimos a rajatabla, queremos que aprenda que con burrería no se consigue nada. Besicos

  13. Pues mi peque es aun pequeña (20 meses) pero ya empieza a enrabietarse, por ejemplo el otro día estaba viendo a pocoyo, se hizo caca y le dije vamos a cambiar el pañal y no, no,no, no había manera me la llevé y de la rabia que le dio me mordió en el hombro, todo un carácter! El otro día fuimos a ver una guardería, pues como entramos allí y ella debía de pensar que ibámos al parque se pegó llorando a lágrima viva todo el rato! vaya visita, ni con juguetes ni con nada la distraíamos, media hora llorando! En este caso hubo que ceder y salir a jugar a la calle (cuando se pudo), pero no soy muy dada a ceder en estas situaciones porque sino creen que llorando consiguen lo que quieran, aunque reconozco que muchas veces lo hago sobretodo si esta cansada o tiene sueño, pero hay que mantenerse firmes aunque nos cueste! al menos como dice marifififi hasta que se les haya pasado la rabieta. Un beso!

    • Si es que son pequeños pero tienen su carácter y las cosas muy claras!! Yo opino que en segun que cosas se puede ceder o no, para evitar que empiece la rabieta… eso si, una vez que empieza da igual lo que le digas que ya entra en bucle y no escucha nada… En fin, llevarlo como se puede…

  14. Estoy de acuerdo contigo. A nosotros nos pasa igual, hay cosas que no se pueden hacer y se ponga como se ponga es que no. Normalmente intentamos negociar y suele salirnos bien, y otras veces acabamos cediendo pero siempre antes de que empiece la rabieta. Una vez esta ya ha empezado, ya no cedemos nunca.
    Yo me planteo lp que tú dices muchas veces: vale la pena tener un enfado por eso? Es tan importante o peligroso? Si la respuesta es no pues se lo dejamos hacer o lo negociamos un poco. Creo que es lo mejor. Pero cuando se ponen en rabieta…. Sálvese quien pueda… Es agotador!!!

    • Pues básicamente hacemos lo mismo… En nuestro caso, una vez que ha empezado con la rabieta no solemos ceder, y además aunque cediésemos el no escucha nada, llega un punto que es cabreo puro

  15. Me gustado esto de regar las plantas.

    Pues yo ando como tú. A veces se cede porque es peor la rabieta que dejar que haga lo que quiera y otras es preferible mantenerse firme. Siempre depende de la situación y del ánimo de ambos Bebé-Mamá.

  16. Pues ya sabes que UNMF no es muy de rabientas, en general es fácil convercerle o desviar su atención , con esto no quiero decir queno tenga sus momentos de gloria, pero intentamos evitarlos a toda costa…siempre que se pueda, por ejemplo como tu dices, yo me paro a pensar “qué pasa porque quiera esto!?, merece la pena!?” y así lo vamos superando.

    Por cierto, UNMF es muy de mear en el campo jajajajajja

    • Gracias al cielo Redondo tampoco tiene muchas, si la cosa fuese un continuo estaría desquiciada. La verdad es que intento hacerme la pregunta siempre en estos casos, hay veces que se puede y otras no…
      Jajajaja, lo de mear de campo les encanta, son muy rurales estos niños jejeje

  17. Pingback: Los terribles dos y los horribles tres | días de 48 horas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s