El bruto de mi hijo II

Hace un tiempo, en esta entrada, comentaba que a Redondo a bruto no le gana nadie, incluso ya antes de nacer. Y ahora con el tiempo la cosa parece que ha ido a más.

Pues bien, ahora me reafirmo, a bruto no le gana nadie, pero nadie. Y hablo con conocimiento de causa. A los hechos me remito:

Ayer estábamos en la finca y Redondo iba montado a hombros de su papá. Estábamos caminando tan tranquilos cuando de repente me dice Hombre Tranquilo:

– ¿Qué de diste al niño?

– ¿Qué le di de qué?

– No sé ¿qué está comiendo?

Llegados a este punto me empezaron a temblar las canillas, me quedé blanca y un sudor frío recorría mi frente por que ya me imaginaba qué estaba comiendo Redondo, pero de lo que no tenía ni idea era del alcance de la situación.

Levanté la vista hacia arriba y al mismo tiempo que le vi la cara, mis oídos se percataron del ruido que emitía. Os describo la estampa para que compartais mi angustia: tenía la boca toda manchada de babas con tierra y se oía un crujido grimosísimo con cada movimiento de mandíbula.

Resulta que a Redondo le encantan las piedrecitas y tenía una en la mano cuando se subió a hombros de papá. ¿Os imaginais donde acabó la piedra? pues sí, donde estáis pensando. En el estómago de Redondo. Pero lo peor es que no satisfecho con meterse la piedra en la boca, el muy gamberro y tragón, decidió masticarla. Masticarla, sí. Y lo peor de todo es que lo consiguió, de ahí venía el crujido grimoso ¡¡y que se la tragó!!

¿Cómo reaccioné? Pues no tan mal como pensaba, la verdad. Lo animaba a que escupiera, pero él no me hacía caso. Al final me dejó meterle el dedo en la boca para sacarle la piedra pero no conseguí más que sacarle unos restos de arenilla.

Y ahora a ver quien tiene huevos a decirme que Redondo no es bruto. A ver quien se mete una piedra en la boca, la tritura con los dientes, se la traga y encima se cabrea cuando su madre intenta sacarle los restos de la boca. Redondo es único.

Ah! Y por cierto, ayer al final las uñas se las cortamos a la fuerza… Al muy pillo siempre nos cuesta dios y ayuda despertarlo por las mañanas, sin embargo esta vez empezar a cortarle las uñas y despertarse fue todo uno ¬¬

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47 comentarios en “El bruto de mi hijo II

  1. Pues si que es bruto Redondo!!! Que mal rato debiste de pasar… Bueno ahora supongo que toca esperar a que la piedra salga de manera natural, jajajaja!!!
    Por cierto, me alegro que al final le pudieras cortar las uñas!
    Besos

  2. Madredelamor… pero tienes a todo un Comepiedras en casa!! Jajajaja, sí que es un poco bestia parda, jajaja, y seguramente os quedan muuuuuchas muestras a lo largo de los años. Un beso!!

    • Es muy bestia parda este… no veas lo que me costó que abriera la boca para sacarle lo que quedaba de la piedra… total, cuatro arenillas que le saqué. El resto sel o tragó todo… es más bruto…
      Un beso!!

    • La piedra pienso que será ilocalizable, porque de verdad que la conviertió en arenilla. Tenías que oír el ruido cuando masticaba… ¿sabes como cuando te toca una almeja que tiene arenas? pues multiplícalo por 100, una grima… Se la tragó hecha trizas así que supongo que no nos enteraremos cuando salga.
      Ay dios, qué cruz!!

  3. Jajajajaaa! Come piedras! Como mi hermano nº4, que era “más bruto que un arao” según mi padre!
    Bueno me río porque no me ha pasado a mi, yo me habría puesto un poco histérica. Qué sangre fría tienes chica! Espero que no le siente mal, el mío lo máximo que ha comido son fichas del parchís 🙂

    • Pues si, este también es más bruto que un arado…
      La verdad es que sí, en situaciones como esta suelo mantener bastante la calma, cuando se tiró por las escaleras también tuve bastante sangre fría hasta que llegamos al hospital, luego ya se me calienta de repente jejeje

    • Creo que sí, fue lo primero en lo que pense cuando vi que tenía la piedra triturada y que no se iba a hacer daño si la tragaba. Cuando metí el dedo para intentar sacarle los restos, lo que toqué por ahí parecía que estaba todo bien. Y a simple vista parece que sí, pero tampoco me deja mirar mucho.
      Saliste lesionada de la sesión de uñas! Esto ya va a ser una actividad de riesgo jejeje

  4. Vaya con Redonto, sí que es brutete!! Iris tambien come piedas del parque y arena de la playa, pero es más selectiva, por suerte sólo coge las pequeñas. Cuando le veo también me pone los pelos de punta y aunque la anime a escupir no lo hace, le tengo que abrir la boca y sacarsela, ainsss cuando se le quitará la manía!

    • Si, este come piedra y las tritura antes…
      De momento en el parque no le ha dado por comer nada, menos mal… y en la playa no se, todavía no hemos ido. El año pasado le tenía miedo, este año a ver…

    • La verdad es que como iba a hombros de mi marido pues ni lo ví. Él me saca una cabeza, Redondo aún estaba por encima y yo no levanté la vista antes así que no me enteré hasta que Hombre Tranquilo oyó el ruído.
      Hay que estar súper pendiente!!
      Un beso!

    • Pues creo que no. Afortunadamente la piedra debía ser bastante arcillosa, de estas blanditas. Si llega a ser un canto rodado de granito del país no creo que hubiera salido tan bien parado de la aventura jejeje

  5. Vayaaa que peligro!! la mia tambien se suele meter cosas a la boca y me da un miedo,pero cuando la veo masticando,le digo a ver que tienes,la muy pilla se rie,se decojona… pero al final abre la boca y se lo saco,a las piedras aun no tiene afición pero al carton!!
    Besos

    • Hay que ver la afición que tienen por llevarse cosas no comestibles a la boca. Bueno, ellos luego las convierten en comestibles jejeje
      A Redondo de momento no le ha dado por los cartones, esperemos que siga así… ya tengo suficiente con preocuparme de las piedras!
      Un beso!

  6. Madremía!!!!!!! No me quiero imaginar la situación y tu angustia claro….vamos, malo no se pondrá porque tu hijo sera inmune a todo!!!! jajajajajaja, que bruto!!!!
    Y por las uñas, no te preocupes, todo niño que he conocido no quiere cortarse las uñas, yo no se porque a esta afición.
    Besotes

  7. cierto…a bruto no se quien pueda ganarle…ayyy que tiricia me ha dado pensar en masticar una piedra!!!pero oye…yo nunca comi una…lo mismo estan deliciosas????ainss en fin que menudo susto y grimilla!

  8. Que brutote Redondo!! Y tiene antecedentes prenatales jeje… Oye, y pienso yo que también debe tener unos dientes bien fuertes para haber pulverizado la piedra!! Que fuerza! Un beso

  9. Jajaja, qué gracioso!, me he hinchado de reír, masticar una piedra, jajaja, me imagino que os asustaríais, pero bueno, al menos no le pasó nada, menos mal que tiene buenos dientes y la convirtió en arenilla antes de tragársela 🙂

  10. Pero bruto, hija, porque una cosa es comerse una piedra y darle vueltas en la boca (Álvaro también lo ha hecho y que miedo pasé) y otra muy distinta es coger y masticarla. Ya puedes tener cuidado porque ese hijo tuyo desde antes de nacer apuntaba maneras.
    Un beso

  11. Pingback: ¿Educamos igual a nuestros hijos? | días de 48 horas

  12. Pingback: Las cosas de Redondo | días de 48 horas

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