Redondo Fitipaldi

A Redondo siempre le ha gustado mucho ir en coche, desde pequeñín. Siempre iba todo contento en su silla, mirando el paisaje o como mucho nos pedía que le pusiéramos música, y por encima de la buena, nada de cantajuegos ni cosas similares. La verdad es que tenemos una suerte como un mundo con nuestro niño.

Hace unas semanas mi señor padre, mi señora madre y mi señora hermana empezaron a dejar que Redondo, con el coche apagado y aparcado, por supuesto, se sentara al volante y le diera a todos los botones habidos y por haber. Aquí fue donde Redondo empezó a ser consciente de su amor por la automoción y la conducción.

El caso es que desde hace, eso, unas semanas Redondo estaba contentísimo cuando nos acercábamos al coche pero se ponía a gritar y patalear en cuanto lo queríamos sentar en su silla. Yo estaba desconcertada, no sabía lo que le pasaba al niño hasta que até cabos y me di cuenta del asunto. Como mis padres y mi hermana lo dejaron sentarse al volante del coche unas cuantas veces, a Redondo le parece que todo el monte es orégano y que nosotros también le íbamos a dejar.

Este es el típico ejemplo de las cosas de abuelas y abuelos que me sacan de quicio:

Punto 1: ¿Por qué dejan que el niño se siente al volante del coche?

Punto 2: ¿Por qué lo hacen sin preguntarme a mí antes?

Resultado: Redondo está confuso. ¿Por qué unos le dejan sentarse al volante y otros no? Los abuelos y la tía son geniales, con ellos juega en el coche; mamá y papá son malos, no le dejan. Claro, él no se da cuenta de que eso no puede ser, y protesta cuando lo queremos sentar en su sillita.

Solución del problema: Le hemos puesto un volante a su sillita y ahora se sienta súper contento otra vez en ella.

El año pasado, cuando fue su cumpleaños le compramos un volante en imaginarium, volante al que no le hizo mucho caso nunca. Sin embargo ahora, hemos recurrido a él para intentar enderezar el entuerto en el que otros nos metieron y la verdad es que hemos tenido unos resultados muy satisfactorios.

Imagen

El volante de imaginarium

Ahora lo sentamos en su silla y ya está impaciente por que le demos el volante. Lo agarra con fuerza y empieza a sacudirlo de un lado para otro, pone los intermitentes, le da a la llave del contacto, toca la bocina… y va todo entretenido hasta que llegamos al destino o hasta que se duerme, depende de la duración del viaje.

El volante, que pasó sin pena ni gloria hasta ahora, está teniendo un éxito tremendo. Miedo me da cuando crezca y tenga edad para sacarse el carnet de conducir, si ahora está hecho un fitipaldi no me quiero ni imaginar con 18 años y siendo un saco de hormonas andante. Uff, qué peligro!

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36 comentarios en “Redondo Fitipaldi

  1. Me has solucionado la papeleta!!! Y es que al Miniser le ha ocurrido lo mismo, le subieron al asiento del piloto (y varias veces a una moto) y ahora es ver un vehículo y ponerse como un loco para sentarse delante. Así que esta tarde creo que me voy a pasar por imaginarium para quitarle el antojo de conducir, que no conocía ese volante pero me parece un invento fenomenal!!

  2. A mi me pone negra que la familia haga cosas así con mis hijos… Cuando mis suegros le dieron cacahuetes a mi hija sin consultarme pillé un buen cabreo. Tenía 2 años, no era un bebé, pero yo aun no quería darle frutos secos enteros. Y oye, soy la madre, se pregunta primero!!

    Qué suerte que teníais el volante de juguete y os arregló el problema, pero habla con la familia y pide que no hagan estas cosas… (digo yo). 🙂

    • Son todos iguales, qué manía de hacer lo que les da la gana y sin preguntar a nadie!!
      Dices bien, mujer, dices bien. Con la familia hablo, y les suelto un discurso que ni el del rey en nochebuena, pero otra cosa es que me escuchen… o me hagan caso… dame paciencia, señor, dame paciencia…

  3. Que idea más buena me acabas de dar¡ Álvaro tampoco quiere montarse en el coche, ni a la de tres. Bueno, en el coche si, lo que no quiere montarse es en su sillita, así que les pediré a alguno de sus titos un volante de esos para el cumple de Álvaro, que está al caer.
    Lo de los abuelos y los titos es un mundo aparte… y encima te dicen, con toda su cara, que ellos están para consentir… perdonaaaaaa????
    En fin, que estoy deseando de ser tita, se van a preparar mis hermanos, jajaja

    • Yo también estoy deseando ser tia, se va a enterar mi hermana jajaja, la venganza es un plato que se sirve frio 😛
      Me alegro de haberte ayudado, por lo que estoy viendo eso de no querer montarse en la silla es algo bastante común jeje

  4. Mi aita tambien la lleva al coche algunos dias y le pone musica para bailar. Asi que cuando vamos por la calle la patita va señalando coches y gritando “coche, aitita”. De momento eso no nos ha dado problemas en nuestro coche, pero porque tampoco nos movemos mucho en coche, jeje!

    • Redondo hace lo mismo! Como vea un coche gris ya empieza a gritar “Abú, abú” jejeje. También si va andando él solito, se acerca al coche y lo intenta abrir… paso una vergüenza…

    • Ya veo entiendes perfectamente de lo que hablo… estos abuelos son la caña… la de veces que les he oído decir a las dos abuelas eso de “esto no lo puedes hacer que mamá no te deja”, claro, la mala es mamá que es la que no le deja, por ellas podría hacer cualquier cosa… en fin…
      El volante, en estos momentos, es un imprescindible de nuestro coche jejeje

  5. Qué buena idea!! Gordito por ahora no tiene mucho problema para sentarse en su sillita del coche, sabe que cuando se sienta allí es para ir a ver a los abuelos y se porta bien. Nosotros teniamos un volante parecido, aunque con muchas menos cosas para ponerlo en la barra del carrito, a Gordito le encantaba ir dándole al claxón y escuchando la música cuando era más pequeño.
    Un beso!

  6. Eso nos pasa a nosotros, mi padre cuando llega a mediodía le deja subirse en la furgoneta, y claro también quiere en el coche, de momento con un par de minutos se conforma asique iremos tirando jaja

  7. jajaja que grande Redondo!!,buena la han hecho los abuelos,pero habeis encontrado una idea genial para resolverlo,así todos contentos pero estos abuelos nos vuelven locas ainss si yo hablara…
    Besitos

  8. A nosotros no pasó tiempo atrás lo mismo…UPMF se le ocurrió ponerlo al volante y madre míaaaaaaaaa, no podíamos irnos de allí y después cada vez que nos montábamos en el coche quería…hasta que se le fue de la cabeza!!! Buena idea lo del volante…

  9. oye pues igual hago yo también lo mismo porque el mío es un guindilla y creo que así estaría quieto un rato en la silla jajjaa ya te contaré… I love redondo !!!

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