El desastre que tengo en casa

Yo, en mi vida adulta, siempre he sido una maniática del orden… de niña no recuerdo, la verdad. Cuando me fui de casa de mis padres, al empezar la universidad, el primer año estuve viviendo en una residencia de estudiantes / pensión, donde tenía incluido en lo que pagaba la comida y la limpieza diaria de la habitación. Entre que la habitación tendría unos 15 metros cuadrados, y que me la limpiaban a diario pues no de mi mucho cuenta de mis manías. Pero ya al año siguiente y todos los posteriores estuve viviendo en pisos de alquiler y con compañeras. Aquí fue donde me di cuenta de que soy una especie de Monica Geller del orden.

He de decir que esto me pasa sólo con el orden. Quiero decir, no me gusta ver las pelusas rodando por el suelo, pero lo llevo mejor que ver un calcetín tirado en el suelo, por poner un ejemplo. Mientras viví con compañeras de piso, todo fue más o menos bien, nos organizábamos con turnos de limpieza semanales y teníamos la casa más o menos presentable. Alguna era algo más desordenada, pero bueno, era llevadero para mí. El problema vino cuando Hombre Tranquilo entró en mi vida. Antes de que nos fuéramos a vivir juntos, ya vislumbré parte del desorden congénito que tiene. Una cosa que me traía por la calle de la amargura era el paño de la cocina. Yo tenía un colgador para colgar el paño siempre en su sitio, pues cuando Hombre Tranquilo estaba en casa el paño podía estar en cualquier sitio menos en su colgador. Y cuando digo cualquier sitio, es cualquier sitio: colgado de una silla, encima de la mesa, en el baño, encima del sofá… innumerables opciones a cada cual más dañina para mi salud mental. ¿Tanto le costaba colocar el paño en su sitio? Y que conste que aún a día de hoy no hay manera que lo deje en su colgador… es de cabeza dura el hombre.

Luego, cuando nos fuimos a vivir juntos la cosa empeoró… y bastante. Descubrí que el que ahora es mi marido es la persona más desordenada del mundo mundial… bueno, quizás se dispute este puesto con mi hermana, pero aún así es muy, muy desordenado. Llega a casa y deja todo en la mesita que tenemos en la entrada. El otro día había allí su bolso, su tablet, post its suyos, el manual de la roomba abierto, un polímetro (¿?¿?), su cartera, sus gafas de sol, el cargador de su móvil, sus llaves y mis llaves. Como podéis ver, está algo descompensada la cosa. Y eso se queda así indefinidamente hasta que me cabreo y le digo que lo recoja.

El otro día Diana del blog Marujismo publicó este post sobre el orden en casa y en cuanto lo leí me dio la risa floja. Tal cual. Me dio la risa floja como me pudo haber dado por llorar porque mi santo esposo es que las tiene todas, incumple todos y cada uno de los puntos:

Punto 1: No acumular cosas inútiles. De pleno, vamos. Me he encontrado en su cartera tickets del super de dos años de antigüedad. No digo más.

Punto 2: No ir dejando cosas en medio. Léase más arriba dónde hablo del trapo de cocina y de la mesita de la entrada.

Punto 3: Devuelve la ropa a su sitio. En nuestra casa la ropa se va acumulando en la silla que tenemos en la habitación, va haciendo una torre cada vez más alta hasta que un día me cabreo y se la hecho toda para lavar. El perchero de la entrada también está completito.

Punto 4: Hacer la cama. Alguna vez la ha hecho pero la verdad es que yo prefiero que no la haga. Su concepto de hacer la cama consiste en coger el nórdico y meter la parte de arriba debajo de la almohada, así sin más. Tengo que reconocer que yo soy muy especial para hacer la cama. Me gusta tirar todo para atrás, estirar bien la sábana bajera hasta que no le quede ninguna arruga, subir el nórdico, colocarlo bien dentro de la funda (siempre se mueve), estirarlo bien estiradito y por último colocar las almohadas.

Punto 5: La pila de la cocina es tu amiga. De eso nada monada, ni es amiga mía ni de nadie. En mi casa tenemos la máxima de que el que cocina no friega y como cocino yo, él friega. Bueno, ahora no friega por que tenemos lavavajillas, pero recoge la cocina. La recoge si se lo recuerdo, sino se queda así hasta el día siguiente.

En defensa de Hombre Tranquilo (tampoco va a ser todo quejarse, el hombre también tiene cosas buenas) tengo que decir, que con el orden es un desastre pero con la limpieza no. Cuando ponemos el día para limpiar (normalmente los sábados por la mañana) él es el primero que empieza con el chollo (a mí me da más pereza) y lo hace bien, es muy pulcro en ese sentido. El día de limpiar, limpia mucho y bien… gracias a Dios, sinó si que sería una joyita mi marido ;D

De todas formas, soy consciente y reconozco que tal y como él tiene un problema con el desorden yo tengo un problema con el orden. Igual él no es tan desordenado y es cosa mía… nunca me lo había planteado…

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51 comentarios en “El desastre que tengo en casa

  1. jajajajaja En mi casa nos repartimos las manías. El es más ordenado con la ropa y el trapo de la cocina que yo, y con la loza, no puede haber ni una cucharilla en el fregadero. Yo soy más ordenada con la cama y con lo de acumular que él, lo que no le interesa lo deja por ahí y ya se recogerá solo.

    Un beso!

    • Qué suerte tienes! Lo que daría yo porque mi señor esposo fuera más ordenado con la ropa… y ya si me deja el trapo en su sitio te digo que me da un desmayo de la alegría… si es que yo sería tan fácil de contentar… 😉
      Un beso!

  2. Uff yo te leo y me da envidia. Yo no puedo ser más desordenada… exagerado. Y de pequeña era maniática del orden total, no sé cómo he ido tan a peor. J. es un desastre también, pero aún así creo que le gano! Lo que sí que soy maniática es con la limpieza… tengo todo el día la lejía en la mano. La principal manía el suelo y la cocina. Antes de ponerme a cocinar (y cocino a diario) “desinfecto” todo. J. es capaz de ponerse a cocinar sin ni siquiera tener la pila despejada… y yo imposible, me bloqueo! En el trabajo, sin embargo, soy bastante ordenada… mis compañeras una vez hablando del tema no se podían creer que fuera desordenada en casa jejeje
    Y sí, seguro que hombre tranquilo no es tanto como parece… al final he llegado a la conclusión, después de múltiples parejas y compañer@s de piso que siempre lo de los demás nos parece mucho peor y viceversa 🙂

    • Ufff, sólo de leerte me entran sudores fríos… si te llego a tener en casa me da algo, porque yo soy lo contrario… llevo bien que haya pelusas en el suelo pero ver la casa desordenada noooo waaaay, me da algo.
      De todas formas te digo que yo algo maniática soy, pero mi marido desordenado también es un rato… que yo le dé demasiada importancia a eso, no digo que no, pero que él ser… es 😉

  3. Jajajaja, Hombre Tranquilo y el Cangués deben compartir algún gen antepasado común porque es exactamente igual de desordenado… Nunca sé dónde me voy a encontrar sus zapatillas y su pijama (?), y a veces la cama tiene tanta ropa suya encima (la del trabajo, la de la calle, la de andar en bici, que me cuesta reconocer de qué color es el nórdico. Y nunca, nunca, coloca dos veces una cosa en el mismo sitio y eso me mata. Si coge la sal de un armario (donde está siempre) él luego la guarda en cualquier otro sitio absurdo, jaja, es incapaz de devolverlo a su sitio, a veces parece hecho a propósito porque si no no me lo explico!!!! Menos mal que tienen otras cosas que compensan, jaja…

    • Dios mío, que creo que el Cangués y mi Hombre Tranquilo deben ser gemelos separados al nacer. Has descrito punto por punto su comportamiento.
      Mira, tenemos una boda el sábado y de momento han aparecido la chaqueta del traje y la corbata, los pantalones aún están en paradero desconocido ¿por qué no guardó todo junto en su día? misterios de la humanidad… quien sabe dónde estará el dichoso pantalón… frita me tiene ufff

  4. Qué suerte tienes coño. Mi marido es un cerdo. Así, con todas las letras. Yo no soy ninguna maniática de la limpieza hasta que me da la turuntela y veo que se nos come la mierda y el tío sigue con los huevos chafados en el sofá mientras yo corro de un lado a otro sin llegar a nada

  5. jajaja reconozco a mi marido en este post pero lo peor de todo es queme reconozco a mi tambien!!!yo soy deordenada pero el me gana,me gana mucho!!!pero claro siempre molestan mas las manias del otro

  6. Uf! Yo he tenido un duro entrenamiento de orden con el sr. Moderno. Pero después de años encontramos un equilibrio (lo que quiere decir que al final me he salido con la mía). La silla-torre-de-ropa-everest de la habitación fue mi némensis hasta el día que decidí que TODO lo que estuviera en la silla al final de la semana iba a la lavadora, sin mirar lo que era, ¿tus pantalones del trabajo los necesitabas? sorry, baby, ya no están.

  7. jajaja es que en las relaciones se tiene que compensar!! yo soy un poco caótica en cuanto al orden… te lo puede decir mi pareja. eso sí, con lo de la niña soy..metódita total!!!!!
    Aunque se queje mi pareja del orden, al menos tiene ropa limpiay planchada porque YO lo hago, y la niña también tiene todo LIMPIO y DESINFECTADO por mí.
    ala! ya me desahogué… que se quejará de no soy el orden personificado pero el come porque alguien le hace la comiday friega platos…
    En fin que se me va…
    un saludo y besos

    • Que vosotros tenéis los papeles cambiados? Eres el primer caso que conozco donde el chico es más ordenado que la chica.
      Tú desahógate mujer, que para eso están los blogs 😀 y dile se mi parte que no se queje, que tiene una joya 😉
      Un beso!

  8. Yo soy como tú y tataboom y papáboom igual que tu hermana y marido!!!!! jajajaja tal cual!!! hacen lo mismo con la cama pero yo ya estoy dejándole porque no me da la vida por las mañanas!
    El problema es del resto, no nos engañemos!jajajajajaja

  9. Yo antes era muy maniática del orden nivel todas las semanas reordenaba el armario de la ropa por colores, perchas en el mismo sentido… Insisto todas las semanas, pero ahora…. Cada vez soy más desordenada, mi pareja me esta llevando a su terreno

  10. Qué bueno lo de Mónica Gueller! Si te digo que mi marido me llama Monica cada vez que me ve ordenando o limpiando en plan psicópata! ya somos dos con eso de problemas con el orden 😦 creo que desde que soy madre me ha ido a peor 😦 😦 jajaja

    Mucho ánimo con el marido desordenado jijii Buscar un término medio entre los dos 🙂 Besos!!

    • El término medio es lo que tenemos ahora. Él deja todo por el medio y a mi me llevan los demonios, yo le echo la bronca y él se hace el ofendido… tenemos un buen punto medio ¿no? 😉

  11. Sólo puedo decir una cosa: me reconozco en Hombre Tranquilo… y Futuro Papá en ti.

    Yo no soporto que Futuro Papá friegue los platos de la cocina, sólo de pensarlo se me ponen los pelos de escarpia. Eso sí, tengo muuuuucho que aprender de él.

    • Hala! Otros más que están cambiados! Pues he de decirte que yo le comprendo perfectamente al pobre. Yo tampoco soporto ver la pila llena de platos… te juro que ha habido días en que he tenido que cerrar la puerta para no verlo (porque me niego a recogerlo yo) porque me ponía mal…

  12. Ains… #maridito tiene muchas cosas buenas, muchísimas, pero el ser ordenado no está entre ellas, una lástima…

    Una de las habitaciones que tenemos vacía es la que él usa para vestirse-desvestirse-cambiarse, y hay ropa suya por el suelo y en la silla… Por “suerte” se ha ceñido a dejar cosas tiradas sólo en esa habitación, pero de verdad que hay días que me da hasta miedo entrar allí, el rey del desorden 😦
    un besito!

  13. Yo también soy una friki del orden…Pero me estoy curando a marchas forzadas, demasiados enemigos en mi propia casa, jajajaja! 😛
    Muas!

  14. En mi caso es al contrario. El maniatico del orden es mi marido y yo soy la desordenada. Aunque como sé que también se pone nervioso cuando algo está desordenado ya he mejorado mucho… antes era un auténtico desastre.

    Un beso!

  15. Reconozco que no me puedo quejar en ese sentido, ambos somos bastante ordenados sin llegar a ser maniáticos, lo único que a veces le recrimino es que deja la chaqueta o el abrigo que se va a poner colgado en la puerta del armario y se ve, y tiene un perchero detrás de la puerta donde no se vería. El siempre me responde lo mismo “si me lo voy a poner ahora”, pero no entiendo porque no lo saca del armario en el momento en que va a ponerselo, en fin…

  16. Wowww! Yo también soy Mónica! Mucho, mucho 🙂
    Tengo una solución para lo de la ropa en la silla… sacala de tu cuarto jajaja
    Me ha encantado el post, me siento super identificada. En todo!
    Gracias por el post!!! ♥

    • La silla se queda donde está que es muy cómoda, si acaso saco al marido jejeje… bueno, mejor lo dejamos quedarse que en las noches de invierno es mi estufa particular 😉
      Huy, huy, huy… ¿te sientes identificada? se me va a caer un mito, ese papá en prácticas…
      De nada maja, a mi sí que me encantó el tuyo 🙂

  17. Uuuuffff… yo me considero ordenada a medias (si mi madre leyera esto, me daría una colleja y me recriminaria que de eso nada, que desordenada de toda la vida). Pues en casa las discusiones son mayoritariamente por el desorden de mi marido. En cuestión de ropa, está medianamente solucionado, él a una habitación y yo a otra (la nuestra, que el armario es el doble de grande, of course). Pero en su habitación tiene el objeto temido… La silla! así que en cuanto veo que se acumulan varias cosas, las cojo todas tal cual (sobra decir que ni las dobla, el día que doble algo le hago un monumento) y se las meto en el armario encima de los zapatos. Se cabrea tanto, que te aseguro que ya lo hace mucho menos.
    Tiene algo que le dificulta volver a meter las cosas en la nevera, sacar cosas del armario del baño e ir acumulándolas en el lavabo (pensará que se vuelven solitas al armario) y un largo etcétera.
    Eso sí, es obediente mi niño, si le digo “limpia esto, esto y esto otro”, lo hace sin rechistar, así que… tampoco me puedo quejar!

    • Ya es el segundo caso que comentais de habilitar una habitación para el marido y la verdad es que me lo estoy planteando en serio… así le cierro la puerta y ojos que no ven… jajaja

  18. Nosotros en ese aspecto estamos más o menos a la par… Aunque no hace la cama ni que le piquen, y tiene un perchero detrás de la puerta del dormitorio en el que cuelga todos los pantalones porque dice que en armario no están a mano… Pero vamos, en el resto si es bastante ordenado…

    Besos guapa!!

  19. A mi me gusta tener la casa limpia y ordenada, pero desde que tengo hijos mi concepto del orden ha tenido que adaptarse. Es inútil ir recogiendo juguetes detrás de los niños.. ahora les dejo jugar en paz, y cuando se van a dormir entonces ya recojo sus trastos. Así con todo. Ayyyy….
    Un beso Mónica jaja!

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