El regreso

Últimamente ando bastante contenta porque unos buenos amigos – J y V – a los que hace dos años que no vemos, vuelven a casa por Navidad Semana Santa. 

La última vez que los vimos fue en mayo de 2012 en Nueva York. Yo estaba embarazada y nos fuimos cinco días a verlos, conocer la ciudad y a su boda!! Tengo un recuerdo precioso de esas vacaciones y de la boda en sí. Fue una de las bodas más bonitas en la que he estado, casi puedo decir que la más bonita. Fue muy, muy íntima, sólo estaban los novios, nosotros y otro amigo más. Cinco personas. 

J estaba recién doctorado y le salió un trabajo en Boston y allá que se fueron los dos. Al principio nos comentaron que fuéramos a visitarlos, que nos podíamos ver en Nueva York y pasar todos allí unos días y a nosotros nos pareció genial. Empezamos a buscar vuelos, alojamiento y a preparar el viaje en general. Un día, después de recibir un email de V algo hizo clic en mi cabeza y se me encendió la bombilla. Recuerdo pensar “¿estes no se irán a casar?” y comentárselo a Hombre Tranquilo, él me dijo “qué va, mujer, tienes cada cosa…”. Pero yo tenía razón, se casaron. Organizaron todo en silencio y cuando llegamos a Nueva York nos tenían la sorpresa preparada. 

Alquilamos un apartamento para alojarnos los cinco, y recuerdo estar el día de la boda por la mañana poniéndonos guapos, haciendo cola para el baño. Los novios estaban guapísimos y la novia en concreto estaba radiante. Llevaba un vestido super sencillo, nos peinamos y maquillamos nosotras en casa, pero ella estaba radiante, de verdad. Super feliz y guapísima. Lo estoy escribiendo y cada vez me convenzo más de que es la boda más bonita en la que he estado. 

Se casaron en el registro civil, había que esperar turno, como en la carnicería, había muchas otras parejas también esperando. Cuando nos llegó el turno, entramos en una pequeña capilla donde se celebró la ceremonia que duró sobre unos 10 minutos con un juez de paz súper simpático y agradable. Al salir de allí, nos fuimos a comer unos burritos a un puesto de comida rápida que había allí al lado y luego toda la tarde haciendo turismo. Fuimos al puente de Brooklyn, a Wall Street, a la zona cero y finalmente al puerto donde nos esperaba un barco en el que hicimos un crucero por el río. 

En el barco, fue donde tuvimos el banquete de bodas. Fue una cena deliciosa, con música, en el barco, no sé… fue todo precioso. Mientras cenábamos se hizo de noche y veíamos el skyline desde nuestra mesa. Luego, antes del café salimos a dar un paseo por cubierta y justo fue cuando el barco se acercó a la Estatua de la Libertad. Sacamos millones de fotos y cuando volvimos a nuestra mesa nos trajeron una tarta, porque además de boda, los novios también estaban de cumpleaños (casualidades de la vida nacieron los dos el mismo día del mismo año!).

Fue una boda sencilla, íntima y perfecta; un día memorable, un viaje memorable que recuerdo con muchísimo cariño. Los siguientes días los pasamos haciendo turismo por la ciudad. Dimos un paseo en bici por Central Park y me papé unos cuantos donuts, subimos al Empire State Building, vimos la estación Grand Central… bueno, si me pongo a contar todo lo que hicimos se hace este post eterno 😉

Pues bien, resulta que J y V vuelven a casa y nosotros estamos deseando volver a verlos. Realmente no vuelven a casa, vuelven a Europa, pero bueno, así es más factible verse de vez en cuando. Aquí sólo van a pasar unos días, pero aun así quedaremos para ponernos al día, para que conozcan a Redondo… Tengo unas ganas… Welcome home guys!!!

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19 comentarios en “El regreso

  1. Desde luego tuvo que ser una boda preciosa. Y qué bonito tiene que ser ahora el reencuentro después de tanto tiempo, Disfrutadlo mucho!!

    Nueva York es una ciudad increíble, nosotros estuvimos de luna de miel allí y nos enamoramos. Soñamos con volver!!
    Un beso

  2. Qué bonito! Yo que no soy amante de las bodas me ha parecido una boda perfecta!!!
    Qué alegría da cuando los amigos vuelven a estar cerca, ¿verdad? Como el otro día decía que echaba mucho de menos a mi familia, pues me pasa igual con los amigos…

    Muchos besos guapa!

  3. Si, fue una boda preciosa, a mi me encantó, la verdad. Esperamos con ansia su llegada, y también estamos haciendo planes para irlos a visitar más adelante, en junio o julio.

    Nueva York a mi también me enamoró. A mi Tranquilo, sin embargo, le gustó pero dice que le resultó un poco agobiante, para gustos…

    Un beso!

  4. Desde mi punto de vista, en la comparación que haces entre amigos y familia hay una sutil diferencia: la familia tienes la que te toca y los amigos los escoges. No quiero decir con esto que no quiera a mi familia, ni mucho menos. De hecho, si estuviera lejos de ellos los echaría muchísimo de menos, pero a veces tanta cercanía es agobiante y con los amigos eso no pasa.
    La boda fue perfecta, de verdad, mi boda de ensueño 🙂

    Un beso!

  5. Eso digo yo. Mira, el otro día hablando con otros amigos que se van a casar nos comentaban que estaban muy agobiados, que sus padres y hermanos se quería meter en cómo organizaban las cosas… entonces mi marido les dijo: “mirad, la boda es un trámite y pasas el día y punto. Cuando realmente vives el momento perfecto es cuando se marcha la familia y te quedas allí con los amigos disfrutando y pasándotelo como nunca en tu vida” y yo la verdad es que casi coincido con él. No es que lo pasara mal en mi boda, ni nada de eso, pero es cierto que el momento que más disfruté, el que se me quedará en la mente para siempre es precisamente ese, cuando nos quedamos sólo los amigos.

    Menudo rollo que te he soltado jejeje

    Un beso!

  6. Vaya boda y vaya viaje,parece de película! que bonito y eso que yo no soy de bodas pero si tengo que elegir son mejor las íntimas; seguro que lo pasáis genial cuando vuelvan.
    Un beso

  7. Fue increíble, a mi también me habría encantado… a veces se arma tanto lío y luego uno es feliz con un burrito en la calle y un paseo en barco por el río 🙂
    Si, fue un viaje redondo, nunca mejor dicho jeje

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