Cuando llega la mano dura

Hoy recurro a la sabiduría de otras mamás y papás que me lean porque necesitamos ayuda desesperadamente. La mano dura ha aparecido en nuestra casa. No, no es que estemos intentando educar a nuestro niño a lo bruto, no, es que él está intentando educarnos a nosotros a base de hostia limpia mano dura. 

Desde hace una semana para aquí, al Redondo le pesa la mano. Si se cabrea o bien empieza a coger y tirar todo lo que encuentre a su alrededor, o si lo tenemos en brazos, golpe a su porteador. Hace lo mismo cuando tiene un pico de energía; le da un ataque de frenetismo y también pega y tira cosas. Y que conste que el niño está fuerte ¿eh? que pega unas bofetadas que parece discípulo de Chuck Norris el tío.

Supongo y espero que sea una fase que está atravesando pero el problema es que no sabemos muy bien como actuar. Cuando entra en fase Mr. Hyde, yo le digo que no se pega a la gente, que hay que dar besitos, pero como quien oye llover… a veces incluso parece que se anima más, le da la risa incluso.

Así que madres y pades del mundo ¿qué debemos hacer? estamos completamente perdidos. No sé si es mejor ignorarlo cuando se pone violento y no darle importancia al asunto, reprenderlo o bien intentar explicarle que no se puede pegar a la gente ni tirar las cosas. 

Si alguien ha pasado por la misma fase, por favor contadme vuestra experiencia. En estos momentos somos unos padres desesperados y toda ayuda será bienvenida. ¿Tendremos un Chucky en potencia?

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15 comentarios en “Cuando llega la mano dura

  1. Buff, etapa complicada, nosotros también la pasamos, ¿qué cómo lo hicimos? pues ni sé.
    Ahí discutimos mucho nosotros, el papá era partidario de que si el pegaba un manotazo se lo devolviésemos, “para que viese que eso no se podía hacer”, y yo… totalmente en contra, si le devolvíamos el manotazo el se defendería y entraríamos en un circulo vicioso.
    Yo lo que hice fue agarrarle la mano, mirarle a los ojos, y decirle que eso no se hacía, que si alguna vez le había pegado yo?, que porqué me pegaba?, frases así, la mayoría de las veces me abrazaba, otras no, seguía, asique le “ignoraba”.
    Resultado: lo dejó de hacer, alguna vez suelta algún manotazo, pero yo considero que entra dentro de lo normal, si él esta jugando y le coges para cambiarle el pañal por ejemplo, es la manera que tiene de defenderse, le estas quitando de hacer algo que él quiere.

    No sé si te servirá… espero que pase pronto.

  2. Se nota que nuestros hijos son casi de la misma edad, porque Gordito últimamente también muestra así su carácter, se cabrea y tira con fuerza lo que tenga en las manos, a veces incluso intenta golpearse el mismo dando cabezazos. Supongo que es una etapa y acabará pasando, pero me quedo por aquí leyendo lo que nos cuenten otras mamis que ya hayan pasado por esto.

  3. ¡Hola! Mi humilde experiencia como madre de 7 fieras, no como profesional…

    1. Ante todo, MUCHA PACIENCIA. Ésta es una racha que pasan muchos niños, y SE PASA.
    2. Los padres, discutid lo que sea, pero delante de él CRITERIO ÚNICO. El uno apoya al otro. Que él no haga cómplices.
    3. NO DEJÉIS QUE OS PEGUE A VOSOTROS. A nadie en general, pero mucho menos a vosotros. Éste es el momento en el que él debe saber quiénes son sus padres y quién tiene la autoridad en casa. De lo que siembres ahora, recogerás en el futuro.
    4. Sed inflexibles, PERO SIEMPRE EN POSITIVO. Cuando tenga rabietas, intentad distraerle, darle la vuelta a la tortilla, ofreced alternativas… Que no vea que puede con vosotros, vosotros domináis la situación.

    Y MUCHO ÁNIMO. Yo también lo he pasado con alguno y se pasa mal pero ¡no dura mucho!

    Besos
    Paloma

  4. Muchas gracias por tu comentario mamá puede, me reconforta saber que hay luz al final del túnel, jejeje. Yo hago como dices, me pongo seria y le digo que no se pega, pero él se lo toma a coña. Esperemos que se vaya dando cuenta de que eso no se puede hacer…

  5. Muchísimas gracias por tu comentario Paloma! La experiencia es un grado, y tu con siete churumbeles debes de tener bastante 😉
    Seguiremos tus consejos a ver si somos capaces de encauzar el asunto. De todas formas, me alegra saber que esta fase se pasará rápido!
    Un beso!

  6. A mi bichito en ocasiones también le pasa, y yo intento dos cosas (pero tampoco son mágicas, no te creas). Lo primero le pregunto si está enfadada o triste o si veo que lo está le digo “sé que estas enfadada, lo siento cariño, yo a veces también me enfado pero no le pego a nadie”. Y luego le digo algo como “Para que se te psase te apetece que…” seguido de algo que le guste mucho como leer un cuento. Así normalmente se olvida de pegar… Además, esto suele darse cuando tiene hambre o sueño así que intento darle de comer o acostarla…

    Besos guapa y ánimo, que seguro que pasa pronto…

  7. Gracias Buggy Mamá, en nuestro caso le pasa cuando está cabreado porque no le dejamos hacer algo o le sacamos algún objeto potencialmente peligroso y también cuando está demasiado contento y tiene un exceso de energía.
    A ver si con todos los consejos que me dáis consigo encauzar su energía hacia algo menos violento 🙂
    Un beso guapa!

  8. Uy, supongo que todos los niños pasan por esa etapa. Como yo voy detrás de ti no te puedo aconsejar, pero supongo que con el tiempo y a base de decirle que eso no se hace termine por aprender… La cachorrina también nos hace daño a base de pellizcos y arañazos pero de momento no lo hace con intención ni enfadada, lo hace experimentando porque no controla su fuerza! A ver si lo solucionas pronto!!! Besos!!

  9. Redonto también pasó por esa fase que comentas, pero ahora ha evolucionado al siguiente estado, lo hace con conocimiento de causa. Con nocturnidad y alevosía. Sin ir mas lejos, ayer lo tenía yo en brazos y estaba su padre al lado. Sin venir a cuento lo llama todo cariñoso “papá, papá”, y cuando se acerca va y le suelta una hostia y acto seguido me suelta otra a mi. Tu mira si no será cabronazo, que lo llama para que se acerque!! y luego me suelta otra a mi!!
    A ver si se le pasa pronto la fasecita de las narices…
    Un beso!

  10. Pozi, Peque también pasó por ahí…(y a él le molaban los mordiscos, no te digo más). Como te han dicho, dosis extras de paciencia, no dejar que os pegue y tratar de reconducir la rabieta como buenamente podías, jajajajaja!
    Todo pasa!
    Muas!

  11. Redondo aún no ha llegado a la fase de los mordiscos… y no tengo prisa porque llegue jejeje.
    Paciencia me hace falta, y mucha… pero está bien saber que con el tiempo se pasará.
    Un beso y gracias por el consejo!

  12. Mi hijo también pasó esa racha, con nosotros y con otros. Afortunadamente no le duró micho. Siempre que me pegaba, me ponía seria, le decía que me dolía y le devolvía besos o caricias. Llegó a desesperarme pero finalmente pasó. A veces se le escapa alguna, pero no lo suficiente para darle importancia.

  13. Pingback: Cuando vuelve la mano dura | días de 48 horas

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