Dos lenguas en casa

En mi casa se ha hablado gallego toda la vida, desde el principio de los tiempos, o por lo menos desde donde yo recuerdo, bisabuelos, abuelos, padres, tíos y ahora nosotros. 

Sin embargo hace tiempo apareció un sentimiento de inferioridad, una asociación de la lengua gallega con incultura, con atraso… no sé y esto hizo que algunos padres gallegohablantes empezaran a dejar de usar su lengua materna cuando se dirigían a sus hijos lo que hizo que, sobre todo en las ciudades, empezara a desaparecer el gallego en las últimas generaciones. 

Pues bien, mi marido es de Santiago y pertenece a este grupo que acabo de describir. Toda su familia habla gallego, pero a él y a sus primos se dirigen en castellano. 

Nosotros nunca hemos tenido problemas de ningún tipo con eso, mi lengua habitual es el gallego y la suya el castellano y listo, no hay más. Alguna vez me he parado a pensar que para alguien de fuera debe resultar bastante raro oírnos, yo hablándole en gallego y él respondiéndome en castellano, pero la verdad es que nosotros lo hacemos de una manera completamente inconsciente, sin pensar en qué idioma estamos hablado. Yo hablo en el idioma que me encuentro más cómoda, él habla en el idioma que se encuentra más cómodo, nos entendemos perfectamente ¿dónde está el problema? en ningún sitio, no lo hay. Porque a pesar de que estemos más cómodos hablando en una lengua o en la otra no quiere decir que no dominemos perfectamente las dos. 

Cuando nació Redondo la verdad es que ni hablamos nada a cerca del tema, seguimos igual que hasta ese momento, yo le hablo en gallego, él le habla en castellano y el niño aprende ambas lenguas indistintamente, que es lo importante. Nosotros no tenemos ningún problema con esto, es algo natural en nuestras vidas, ni siquiera pensamos en ello pero últimamente parece que para alguien sí es un problema. 

Antes de que naciera Redondo, cuando íbamos a ver a la familia de mi marido nunca me hicieron sentir mal por esto, simplemente entre ellos y conmigo hablaban gallego y con mi Hombre Tranquilo castellano. Pero desde que nació el niño la cosa ha cambiado. Obviamente, cuando vamos allí nos comportamos igual que siempre, yo le hablo al niño en gallego y su padre en castellano, pero en más de una ocasión me han hecho sentir mal por esto. Cuando es Hombre Tranquilo el que le dice cualquier cosa en castellano no pasa nada, pero cuando le hablo yo me da la sensación de que se burlan de nosotros… no lo sé explicar. Ya me ha pasado un par de veces lo mismo y no me gusta nada. 

Un ejemplo, la abuela de Redondo tiene un pececito en una pecera en la cocina y a Redondo le encanta y se muere por ir a verlo. Estábamos un día en la sala y el niño empezó a tirar de mi y a señalar en dirección a la cocina. 

Yo: ¿Queres ir ve-lo peixiño, cariño? Imos velo logo, veña (¿Queres ir a ver al pececito, cariño? Vamos a verlo entonces, venga)
La tía de mi marido: Jejeje, id a ver al “peixiño” luego, id a ver al “peixiño” jejeje

El comentario en sí no tiene nada importante, pero no es lo que dice, es cómo lo dice. Haciendo hincapié en la palabra peixiño, forzando el acento, metiendo el luego ese por el medio… no sé, a mi me dio la sensación de que se burlaba de nosotros y la verdad es que me hizo sentir bastante mal. 

Yo no creo que hagamos nada malo por hablarle en los dos idiomas al niño, de hecho creo que es mejor para él, que aprenda los dos ¿no? 

Me estoy dando cuenta de que me queda un post súper serio y como tristón pero justo acabo de mirar por la ventana de la oficina (si, estoy escribiendo el post desde el trabajo, soy mala persona) y he visto esto:

Y me ha animado. A ver si es un buen presagio y deja de llover de una vez, que ya me están saliendo aletas dorsales. 

Que tengáis un buen día!

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7 comentarios en “Dos lenguas en casa

  1. Yo no creo que hagas bien, si no que es lo que debes hacer, no privar a tu hijo de hablar en ambos idiomas. Si quiere ya elegirá el con cual se queda como lengua vehicular cuando sea mas mayor. El unico problema que le veo es que vosotros hableis entre vosotros cada uno en un idioma, porque igual el pobre redondo se hace un lio, jajaja! Nosotros a la patita la hablamos en euskara siempre, y entre nosotros a ratos. Estamos mas acostumbrados a hablar en castellano, pero ahora intentamos hacerlo en euskara para que no piense que el euskara es solo para niños, jiji.
    Y si sientes que se ríen cuando le hablas en gallego a tu peque ríete tu también! Con lo bonito que suena! A mi me gusta mucho mas peixiño que pez 😉

  2. A mí me parece fantástico que lo hagas. Con Peque hago lo mismo. Casi todo el mundo le habla en catalán, pero yo lo hago en castellano.
    No te hagas mala sangre con los comentarios, igual es que les suena raro y ya está, tú a lo tuyo.
    Muas!

  3. Gracias por el comentario Mamá Pata! La verdad es que nunca habíamos pensado en qué idioma le íbamos a hablar a Redondo, es algo que sale natural de nosotros.
    Y sí, la verdad es que me doy cuenta que debe de ser raro oirnos hablar entre nosotros 😀
    Me dá pena que todavía quede gente que utilice la lengua como motivo de burla… intentaremos hacer oídos sordos 🙂

  4. Es que a mi me parece lo más sensato lo que hacemos todas nosotras, intentar que los niños oigan, entiendan y hablen correctamente las dos lenguas.
    Intentaré no tener en cuenta este tipo de comentarios… se hará lo que se pueda 😉
    Besos!

  5. Ni caso, tú síguele hablando en gallego es lo mejor para él.

    Yo fui una de esas niñas criadas en castellano, mis padre me hablaban en castellano como el resto me hablaban en gallego para ellos era la mejor opción. El problema es que los padres son los que más nos influyen así que yo le hablaba a todo el mundo en castellano. Y aun ahora me cuesta mucho hablar en gallego, me sale siempre el castellano.

    Cuando tenga hijos me esforzaré por hablarles en gallego. Mi marido tampoco habla gallego porque todo su familia es de fuera, así que el no puede compensar como lo haces tú.

    Llego dos meses tarde con el comentario, pero es que este post toca una de mis preocupaciones.

  6. Lo importante es que entienda y se defienda bien con los dos idiomas y lo que no es de recibo es que se burlen de él (o de nosotros) por el idioma que hable.
    Pero bueno, hay gente para todo…

  7. Pingback: Viviendo entre dos lenguas | días de 48 horas

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